Karina Marchevsky, profesora de biología (Universidad Nacional de San Luis), actualmente elaborando la tesis de maestría en Gestión Ambiental (Universidad Nacional de San Martín), sobre Planificación y manejo de Áreas Protegidas.
Según el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) un Área Protegida es: "Un área definida geográficamente que haya sido designada o regulada y administrada a fin de alcanzar objetivos específicos de conservación".
Un área protegida (AP) es una superficie de tierra y/o mar, manejada con normas que garantizan la protección de los recursos naturales y culturales.

Existen distintas categorías fijadas para su manejo: Parque Nacional, Reserva Natural Estricta, Monumento Natural, Parques Provinciales, etc.
Pueden pertenecer a la nación o a un organismo público provincial, pero también puede ser de propiedad privada, y ser manejadas de acuerdo con normas fijadas por autoridades estatales.
¿Por qué son importantes?
Porque desempeñan un papel fundamental en asegurar que los ecosistemas sigan funcionando y proporcionando servicios ambientales:
Servicios de suministro: bienes obtenidos de la regulación de los procesos naturales (EJ: alimentos, medicinas, madera, fibra, biocombustibles).
Servicios de regulación: beneficios obtenidos de la regulación de procesos naturales (EJ: filtración de agua, descomposición de residuos, regulación climática, polinización de cultivo).
Servicios culturales: beneficios psicológicos y emocionales obtenidos de las relaciones del hombre con los ecosistemas (EJ: experiencias recreativas, estéticas, espirituales y educativas)
Las AP son una herramienta clave para conservar la biodiversidad, principalmente en zonas con alta riqueza de especies o con alto grado de endemismo (especies que son propias de una región determinada).
¿Qué podemos hacer como ciudadanos?
Informarnos acerca de la importancia de las Áreas Protegidas; visitar las que se encuentran en el lugar que habitamos para conocer y valorar los recursos que se están protegiendo.
Solicitar pedidos de acceso a la información pública sobre proyectos que puedan afectar territorios bajo protección.
Los recursos naturales, no sólo están siendo sobreutilizados sino que, en muchos casos, son llevados a condiciones críticas, poniendo en riesgo la continuidad de las condiciones óptimas para la vida en muchos ambientes…
La creación y el manejo de un área protegida es una de las estrategias más importantes para asegurar que los recursos sean conservados y brinden respuestas a las necesidades materiales y culturales de las presentes y futuras generaciones, involucrar a las comunidades locales en la planificación y gestión de las mismas genera compromiso y respaldo que devienen en la permanencia de estas áreas en el tiempo.


