Lo que estaba pautado como una entrevista terminó convirtiéndose en una charla informal y muy interesante en la que participaron profesionales y directivos del Colegio de Arquitectos, antes de la presentación del Ing Santiago Reyna en una conferencia – debate sobre desagües pluviales y efluentes. Sólo vasto como disparador hacer referencia a los últimos hechos acaecidos en La Ciudad de Bs As y La Plata para que el Ing. Reyna explicara “ante un evento extremo como este, ninguna ciudad del País está preparada, porque antes de la urbanización y después de ella la lluvia debería generar los mismos caudales para que el impacto hidrológico en la cuenca sea nulo, pero lamentablemente no se consideran estos riesgos a la hora de urbanizar determinadas zonas.” ¿Cómo hacen el análisis de riesgo en hidrología?
El riesgo es el producto entre una amenaza y la vulnerabilidad. En este caso la amenaza es la lluvia y lo único que podemos hacer con ella es conocerla, en cambio en donde si podemos actuar es en la vulnerabilidad, teniendo una sociedad organizada, una correcta planificación urbana y con obras de protección. ¿Cuál es una zona de riesgo? Las que produce la falta de planificación y desarrollo urbano, infraestructuras construidas en lugares en las que no deberían estar, las zonas que la urbanización le ha ido ganando a un río, por ejemplo. Cuando se producen eventos muy grandes las aguas van a donde tenían que ir. ¿Y qué se puede hacer al respecto? Una vez construido un sistema de viviendas o barrio en este tipo de zonas, lo único que se puede hacer son obras de protección y cada vez el riesgo asociado a un posible evento extremo es mayor,
sin embargo lo ideal es no desarrollar la ciudad sobre zonas inundables. Hay que ser responsables en el cuidado de la cuenca ya que esta transforma la lluvia en caudal y mientras más dañada esté más inconvenientes tendrán quienes habiten en ellas. ¿Cómo cuidamos la cuenca? Evitando la tala de bosques y los incendios, por ejemplo. También es importante la estadística, es decir la memoria organizada de los registros de lluvia: así, de esta manera tendríamos antecedentes, por lo menos de los últimos 25 años, de las lluvias que cayeron en determinada cuenca y obrar en consecuencia. En esta extensa charla, los ingenieros Reyna y Luis Toselli, se refirieron también, al inconveniente que genera el exiguo financiamiento que se destina para obras relacionadas a evitar las consecuencias de estos eventos.



