Un lugar Avenida Arturo U. Illia

Un debate pendiente

Un debate pendiente

¿Intervenir o no? ¿Es ésta la única pregunta?. No, no debiera ser la única. Porque cuando de la ciudad se trata es necesario formular muchas otras: ¿por qué?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿cuánto?,¿en qué radio de influencia?. Y así, tal vez a cada uno se le ocurran unas cuantas más… Lamentablemente muchas quedarán sin respuesta.

Nada menos que nuestra “gran diagonal”, trazada allá por 1906, tal vez previendo un posible reubicamiento de la estación ferroviaria en el punto culminante de la nueva y orgullosa avenida. O quizás respondiendo a una tendencia imperante en la época, rompiendo con el viejo y querido damero … incorporando un espacio urbano diferente, transgresor, atractivo, moderno…

Lo cierto es que algunos de nosotros, gracias a las gestiones de la Institución que nos agrupa y a la buena predisposición de colegas dispuestos a compartir los datos que ellos conocen, tuvimos la suerte de acceder a alguna información vedada a la mayoría de los ciudadanos. Pocos datos: mejoramiento de la Avda. Illia en todo su recorrido, desde la Plaza Pringles hasta la fuente del reloj ( donde nunca se puede ver la hora ); diseño de espacios públicos y lugares de estacionamiento; estudio altimétrico y desagües pluviales; cableado subterráneo; utilización de materiales similares a los empleados en las peatonalizaciones y ensanches de veredas del microcentro.

Licitación con proyecto y ejecución de obras. Presupuesto $19.000.000 (diecinueve millones de pesos). Un mes o menos desde el llamado a licitación hasta la fecha de apertura de ofertas. Todo esto para realizar los estudios preliminares, el proyecto definitivo, el cómputo, el presupuesto… la oferta.

No podemos dejar de preguntarnos: al momento de lanzar esta licitación, ¿se habrán evaluado la totalidad de los elementos? por ejemplo: Estación de trenes, proyectos en la Granja La Amalia… ¿Será proyecto global a ejecutar por etapas? ¿Un proyecto abarcativo de la totalidad de esos ítems urbanos incluyendo infraestructura de servicios (agua, luz, cloacas, pavimento), de transporte público, red vial interconectiva, desagües pluviales, impacto ambiental en la ciudad consolidada y el nuevo sector a incorporar que podría comportarse como un nuevo polo de desarrollo para la Zona Oeste? Será ésta una oportunidad de crecimiento y mejoras en la calidad de vida de los habitantes de esta zona actualmente aislada y deprimida? ¿Qué haremos con el Corredor Central que avanzaría por calle Europa?.

Me viene a la memoria un mal recuerdo: el día que los ciudadanos nos despertamos con una Plaza Pringles envuelta como para regalo….Nadie sabía qué iba a pasar allí… nadie se molestó en dar explicaciones y mucho menos por supuesto, adelantar ideas a consideración de los vecinos. Simplemente actuaron.

Pero vayamos a un buen ejemplo de consulta previa y posterior intervención, no tan lejano: la peatonalización de la calle Rivadavia. Lo traigo a colación no como el único y mejor modo de lograr la participación de los usuarios de la ciudad, pero es un interesante camino a recorrer cuando se tiene la intención de lograr que el ciudadano opine, aporte, participe y se involucre.

Muchas situaciones mediaron desde la idea original hasta la concreción de la obra: foros sobre los “shoppings a cielo abierto”, reuniones con comerciantes de la zona a afectar, pruebas piloto en determinados días y horas utilizando elementos que permitían demarcar posibles nuevas vías peatonales y vehiculares restringidas. Estos pasos previos permitieron “medir” el pulso de la población y arribar a la decisión de lograr el mejor resultado mediante la convocatoria a un Concurso provincial de Ideas organizado entre la Municipalidad y el Colegio de Arquitectos. Con el Proyecto ganador se licitó la obra.

El resultado está a la vista. La vía Rivadavia, antes caótica e incómoda, dominada por los vehículos es ahora un espacio ganado para el peatón. Un sector recuperado para uso de los caminantes. Un lugar para transitar, para permanecer, para tomarse un cafecito y conversar con los amigos….

Interesante ejemplo a seguir muevamente para elaborar un Proyecto de revalorización de la Avenida Illia, incorporando las nuevas tierras cedidas por la Nación. Proyecto que por su envergadura trascendería una gestión. Pero ¿Cuál es el apuro si logramos que los ciudadanos se apropien de la idea y presionen a los futuros administradores de la ciudad para que se comprometan con ella y le den continuidad?.

Este artículo se publicó en la edición 23 de Vivir Urbano. Leer la edición completa