Lo primero que se ve al entrar en su casa es su atril, una mesa donde están posados sus trabajos, más de 60 obras realizadas en tan solo un año y medio, algunos cuadros colgados, pinceles y acuarelas.
El cuadro ganador de la Bienal Internacional, enmarcado y expuesto en la pared del pasillo que da a las habitaciones. Un espacio de la casa está repleto de libros de cocina, y una estantería con acrílicos, materiales de pintura y distintos tipos de mieles, algunas francesas, ya que ese es otro de los gustos de este joven artista.
¿Cómo llegaste a la II Bienal internacional de Arte Contemporáneo?
– Hace algún tiempo ingresé a la Asociación Argentina de Acuarelistas. Ellos me invitaron a varias exposiciones pero nunca accedí, hasta que me invitaron a este encuentro internacional y me pareció un desafío. Este premio fue un reconocimiento a la calidad artística, al esfuerzo y al trabajo. Es gente muy conocida del mundo la que te premia. Para participar mandé a Buenos Aires algunas obras y a los tres días me respondieron que eran muy buenas y que podía ingresar a la Bienal.

Seguí pintando y luego mandé otro cuadro que era distinto a los anteriores, doblé la apuesta con un trabajo más grande al que titulé como “Profundo Atardecer”.
¿Cómo te enteraste que eras uno de los ganadores?
– Durante la muestra los jurados circulaban entre las obras. Eran siete salas repletas y había 390 cuadros colgados. Se me acercó Gregorio Luquez, un mexicano muy conocido en este ámbito, y me dijo: “Tu obra es muy buena, tiene mucha madurez en el tratamiento”. Cuando le dije que pintaba hace un año y medio, se sorprendió. El día de la premiación en acuarelas, me otorgaron el tercer premio. Mi madre estaba muy emocionada. Para mí fue algo importantísimo, porque es un círculo muy cerrado. Se realizó en el Centro Cultural Jorge Luis Borges en las Galerías Pacífico. Este es uno de los mejores lugares para exhibir, junto al Malva y el Museo Nacional de Bellas Artes. Ahora pienso seguir pintando, yo pinto todo los días en cualquier rato libre. Me invitaron a exponer a Punta del Este, a Colombia, a Miami, me encargaron pinturas personas de Uruguay.
¿Qué te acompaña cuando pintas?
– Es todo un ritual, pongo música y tomo algunos tragos mientras pinto. Me abstraigo del mundo y en cada cuadro se reflejan distintos sentimientos.

Finalmente, el joven artista, explicó en simples palabras de qué se trata pintar.
– Lo que uno hace cuando pinta es encontrar un estado de ánimo. Los paisajes tienen, por la luz y por el sol, luces y sombras. Cuando uno ve un paisaje, ve un estado de ánimo, es la realidad misma, te vinculas de una manera diferente con lo que ves. Puede que no sepas cuando lo vas a dibujar, pero queda grabado y cuando lo dibujás, contás una historia propia. Cuando haga mi exposición por primera vez, pretendo pintar en vivo con música, para que el público vea al artista en su momento. La pintura mueve muchas emociones.




