Desde muy joven me he dedicado al arte y soy una admiradora de la obra de Antoni Gaudí. Siempre me fascinó el efecto que lograba con el revestimiento de azulejos quebrados que usaba en muchas de sus obras. Me inicié en el arte del mosaico en el año 2001 cuando vivía en Florianópolis, Brasil. En ese país hay mucha producción de este tipo de arte y lo podemos encontrar en muchísimos lugares, en las casas, en la calle, en las veredas. Un ejemplo de ello es la acera de Beiramar en Río de Janeiro, hecha de un mosaico de piedras negras y blancas.
Allí estudié las diferentes técnicas de mosaiquismo y comencé a dar mis primeros pasos en este arte. Luego, ya de vuelta en Argentina, en San Luis, me dediqué a crear obras por encargos particulares en mi taller, mientras trabajaba también en la producción de largometrajes de cine en el área de arte, ambientación y escenografía. El trencadís es una técnica para realizar mosaiquismo. En el Mosaiquismo se aplican diversas técnicas, Helenístico, micromosaico,vitromosaico, trencadís y hasta el mosaico contemporáneo.
El Mosaiquismo se basa en la aplicación decorativa de fragmentos de cerámicas quebradas para el revestimiento de superficies planas o curvas. Este recurso le aporta gran belleza a los trabajos de arquitectura. Para realizar un mosaico primero debemos diseñarlo y elegir el soporte en que vamos a montarlo. Luego elegir los materiales y paleta de colores. Hay que trozar o cortar los materiales para luego pegarlos sobre el soporte comenzando por el diseño, seguido de los bordes y por último el fondo y espacios restantes. El tiempo de fragüe dependerá del pegamento utilizado. Mientras tanto chequeamos que las piezas estén bien coladas para hacer las correcciones necesarias. Desde el año pasado, todos los miércoles, de 15 a 17 hs en el Colegio de Arquitectos de San Luis, desarrollamos un curso de Mosaiquismo. Trabajamos diferentes materiales y soportes, tanto para interior como para exterior. A fin de año planeamos una exposición para que a las personas que les interese puedan ver el trabajo realizado a lo largo del curso.

Tradicionalmente el trencadís se creaba en el mismo lugar de colocación, donde se aprovechaban los trozos de azulejos para revestir superficies. Antoni Gaudí desarrolló una variante estética propia, original e identificable. Esta solución decorativa se convirtió en la identidad del modernismo catalán. La Casa Batlló, exquisito exponente del Mosaiquismo, que fue diseñada por Antoni Gaudí, forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Actualmente el arquitecto Santiago Calatrava utiliza el trencadís principalmente en color blanco para recubrir el exterior de sus obras, siendo un signo distintivo de su arquitectura.






