Ubicado en la intersección de las calles San Martín y 25 de Mayo, frente a Plaza Independencia de la ciudad de San Luís, fue construido en la última década del siglo XVIII siendo uno de los edificios más antiguos de la ciudad de San Luís y ha sido declarado Lugar Histórico por la Comisión Nacional de Monumentos y Lugares Históricos.
La construcción del solar, durante los años 1836 y 1838, fue impulsada por el gobernador José Gregorio Calderón, cuyos restos descansan actualmente en el interior del edificio junto a su esposa, Victoria Tula. También allí reposan los restos del obispo Fray Nicolás Aldazor.
En 1866 el gobernador Justo Daract hizo construir sobre el atrio el campanario que fue demolido en 1940. Ese año, el gobernador Toribio Mendoza logró que el Estado provincial comprara el edificio, que ya había sido desacralizado como Templo para celebrar la liturgia. Las actividades religiosas se trasladaron al templo contiguo.

Este tenía muros de un metro de espesor, en el interior mostraba líneas italianizantes con pilastras adosadas al muro. Hacia la calle San Martín presentaba una fachada de tres aberturas hacia el atrio y tres arcos que sostenían las campanas de Santo Domingo. El Antiguo Templo conservaba en el frente la histórica puerta de algarrobo. A un costado se ubica la Fábrica de alfombras Centro Artesanal San Martín de Porres. Pertenece actualmente a la orden de los Dominicos.
“El campanario y una parte de la nave con el coro se demolieron, luego de 1938, para despejar el frente de la nueva iglesia habilitada ese año. El interior fue remodelado quedando el antiguo presbiterio decorado con elementos de gusto francés, cielorraso de yesería, arco carpanel marcando el límite entre nave y presbiterio y paredes de pilastras jónicas sosteniendo dicho arco. La Iglesia de Nuestra Señora del Rosario del Trono, está inspirada en la arquitectura árabe granadina, obra de Narciso Gutiérrez, quien realizó otra iglesia similar en Montevideo, Uruguay. De allí sus típicos arcos lobulados, sus yeserías y sus mayólicas.
Su fachada dominada por las dos torres moras, donde la de mayor altura es la que contiene la campana voladora santafesina “Ángeles” y por el gran arco de herradura, que aún espera la gran puerta de madera proyectada y nunca realizada.” (Archivo Histórico de la Provincia).

Se emprendió la puesta en valor con el propósito de revalorizar el edificio y su adecuación a los tiempos actuales y el funcionamiento del programa San Luis Libro.
Se solucionaron patologías en la construcción y en la reconstrucción de los muros, se realizaron rigurosos análisis de la composición del adobe existente para lograr características similares al adobe original. Se utilizó para su elaboración arcilla, arena y ceniza volcánica. La estructura de los techos incluyó la colocación de piezas metálicas, recuperando la madera y sólo se reemplazaron algunas vigas.
En la restauración de la fachada del edificio se utilizaron materiales y técnicas de construcción originales que no afectaran el adobe original del edificio. Por razones técnicas y estructurales se ha retirado la fachada de vidrio, producto de una intervención en el año 1995 y se ha construido una nueva fachada con una imagen similar a la original del templo, de manera que todo el conjunto edilicio tenga las mismas características técnicas, estructurales, estéticas, históricas y simbólicas. Para la terminación interior, se aplicaron pátinas a base de ceras naturales con aplicación de cera de abeja con brocha, cubriendo toda la superficie. Del lado exterior se aplicó aceite de linaza con secante.

Se reemplazaron las piezas deterioradas del piso de mosaicos de la nave del templo, sustituyéndolas por otras de iguales características a las originales. En esto también se realizó un trabajo minucioso que requirió de gran precisión para respetar el diseño original de las piezas y su ubicación.
El Retablo (parte posterior del altar) es de estilo mudéjar y se encuentra enmarcado por un gran arco de herradura e iluminado por seis vitrales. Ubicado al final de la nave central, este curioso retablo entroniza la imagen de Nuestra Señora del Rosario del Trono.
En el interior de la iglesia hay más de sesenta vitrales, que fueron donados por distintos familias puntanas y llamativos azulejos sevillanos.

También se ha recuperado el espacio original de presbiterio (espacio que rodea el altar mayor), reparando el cielorraso e incorporando nuevo equipamiento y mobiliario escultórico, recreando este espacio.
Inspirado en los retablos barrocos latinoamericanos, de formas sinuosas y vibrantes y con una decoración recargada e iluminación con un efecto celestial, se diferenciaba del espacio simple y con paredes austeras que caracterizaba el templo. Teniendo en cuenta estas características, se diseñó una pieza construida en madera que sigue estos lineamientos, pero con una imagen contemporánea. Se realizó un proyecto de iluminación del tipo escenográfico que destaca las formas, textura y colores tanto en el interior como en el exterior del mismo y evoca un efecto celestial. La escultura ocupa el espacio original del altar y servirá también como telón de fondo a los eventos y actos institucionales o representaciones artísticas que organiza San Luis Libro, convirtiéndose así en un atractivo escenario. La escultura que se exhibe y el diseño de la iluminación es obra del arquitecto Ariel Zavala.
El Convento de Santo Domingo es un sitio para visitar y admirar. Los arquitectos intervinientes en el proyecto y en la construcción han honrado el patrimonio de la Provincia.
Ficha técnica: Obra Pública Provincial. Obra: Revalorización del edificio del antiguo Templo de Santo Domingo. Ubicación: calles San Martín y 25 de Mayo – Ciudad de San Luis. Monto de contrato: $ 5.206.174,33. Plazo de ejecución: 310 días corridos. Inspector de obra: arq. Ariel Zavala.



