Apenas alcanzan a elevarse lo suficiente del suelo, que en otro sector de la ciudad seguro sale alguno a perseguirlos. La carrera por ver quien llega primero al cielo, ha hecho erupción en San Luis. Y como un espectáculo de fuegos artificiales, los edificios van ganando altura, en busca de una gloria efímera que rápidamente se extinguirá al verse de nuevo superados.
De acuerdo a un relevamiento que está llevando adelante la Dirección Municipal de Obras Privadas y Catastro, las propiedades horizontales registradas hasta el momento, suman 154 en el ejido capitalino. Para esta categorización –aclaran inspectores comunales-, se consideran todas aquellas construcciones a partir de su segundo piso hacia arriba.
Aunque todavía están muy lejos de alcanzar los 828 metros del “Burj Khalifa” en Dubai, también en San Luis puede observarse un selecto grupo de torres que superan los 10 niveles, como los edificios ubicados a lo largo de la avenida Illia. Entre ellos sobresale el”Caja Social II”, que con 45 m y 14 plantas, ostentaba hasta hace poco la máxima altura.

Con un código urbanístico que data de 1977 y sólo permite construcciones de hasta 19 m de alto -según el sector-, la excepción a la norma se ha hecho aquí costumbre. Fue el Estado el primero en transgredirla con los departamentos Esperanza, y hoy quien busque encarar una obra en altura, debe ubicar un antecedente en la zona para obtener la habilitación.
La típica postal puntana de techos y casas bajas, ha visto de este modo cambiar su entorno los últimos 25 años. “Capitales privados también eligen invertir en propiedades horizontales, atendiendo incluso una demanda de departamentos para un público de mayor poder adquisitivo”, remarcan agentes inmobiliarios de San Luis.
Dentro de los edificios exclusivos, ubican el “Allegro” de Constitución y Junín. O el “Duomo” en avenida Perón, inaugurado a comienzo de año y que estableció una nueva marca con sus 56 m de altura repartidos en 18 pisos. Bajo el rótulo de “amenities”, estos emprendimientos incorporan espacios de más categoría, como salón de usos múltiples, gimnasio, solarium, lobby y piscina.

Realizados por las mayores empresas contratistas del estado, el metro cuadrado en una de estas torres “top” puede rondar los 1.600 dólares.
Cifra que según el mercado inmobiliario local está sobrevaluada, al asegurar que son los mismos valores que manejan zonas de Palermo o Barrio Norte en Buenos Aires, no así en Córdoba y Mendoza.
Por lo general el modelo de negocio que prevalece tras un edificio, revela que es la misma firma constructora la que desarrolla el proyecto, lo comercializa y vende. Emprendimientos como “Dessau” (va por el 6), “Opus” (alcanzó el 21) o “Cardón” (por el 4), que apuntan a otro segmento de mercado, también confirman esta característica.
Cuando antaño, la obra más elevada en San Luis era una chimenea o tanque de agua, la Iglesia Catedral alzó en 1924 su campanario, que con 37 m (38,5 a la punta de la cruz) representó la mayor altura a partir de entonces. Hoy, grietas que han aflorado en sus columnas comprometen la estructura, mientras se demoran arreglos planificados desde el 2011.
Otro de los edificios que marcaron una época en San Luis, está ubicado en 9 de julio y San Martín (38,5 m). Proyectado durante el gobierno de Matías Laborda para albergar oficinas públicas, quedó trunco durante 25 años por fallas técnicas, y recién a fines del siglo pasado, se reconvirtió en torre de departamentos, luego de ser reacondicionado y testeada su solidez.
Por aquellos tiempos finiseculares, también la costa del río Chorrillo vio florecer el Faro de la Sabiduría, con sus 38 metros de alto. La estructura de cemento albergó en un comienzo las primeras computadoras, habilitadas al público con conexión a internet, para más tarde convertirse en el centro de monitoreo de la ciudad, como el ojo del Gran Hermano.
Pero quien hoy lleva batido todos los récords, es el Hito del Bicentenario inaugurado a fines de julio de 2011. Según las medidas dadas a conocer entonces, con la espiga alcanza los 130 metros, más un mirador a los 52 que ofrece perspectivas hacia los cuatro puntos cardinales, para dejar bien en claro cuál es el único lugar dónde “se domina todo el paisaje”.
Fuente: http://in(bici)ble.blogspot.com.ar/



