En el costado sur de la Catedral sobre calle Pringles existe un viejo quebracho blanco donde, según la tradición, el General San Martín ató su caballo. En torno a la verdad histórica que esta tradición supone, se han vertido distintas opiniones.
Es así como el Dr. Valentín Arroyo en mayo de 1913 con motivo de una velada realizada para recolectar fondos con destino a una verja que resguardara el quebracho de la calle Pringles, expuso su punto de vista. Para él la materialidad del hecho a que alude la tradición es secundaria:
“Que el General San Martín atase o no su caballo en el quebrachito nada significa dentro de la historia de la benemérita San Luis, pero lo que tiene su significación, de la cual debemos enorgullecernos, es que ese humilde árbol silvestre simbolice el recuerdo de la primera estadía del Gran Capitán en nuestra ciudad.”

Lo que históricamente es innegable, es que en el mismo lugar en que se eleva el quebrachito, San Martín descendió de su caballo cuando, a mediados de 1815, pasaba a hacerse cargo de la Intendencia de Cuyo..
Recuerda el Dr. Arroyo que en el solar donde se levanta la Catedral vivió el Teniente gobernador Vicente Dupuy..La tranquera que servía de puerta de calle en la casa de Dupuy, se abría en medio de un cerco, al lado del quebrachito, sobre el camino carretero que pasaba por la antigua calle del Alambre, hoy Pringles..
Quizá el quebrachito era por esa época un pequeño retoño que crecía en medio del referido cerco que cerraba la propiedad en que vivía nuestro gobernante, y quizá fue éste el autor de la tradición, pues su cariño hacia el Gran Capitán revestía los caracteres de una veneración (Diario.La Reforma. Nº 6358, 28 de mayo 1913).”

Aún así, no todos reconocen esta historia como verdadera.
Don Felipe S. Velázquez en un informe sobre árboles históricos de San Luis, producido el 26 de febrero de 1914 con respecto al quebracho de la calle Pringles en donde San Martín había atado su caballo, asevera que tal hecho no ocurrió..
Puntualiza que en 1882 cuando se dispone la construcción del Templo, él tiene oportunidad de intervenir en la compra de los terrenos en que aquél debía levantarse. Por entonces el arbolito no acusaba una edad mayor de 20 años y se encontraba en un futuro separado de aquél que ocupó la casa del Teniente Gobernador Dupuy. Ese predio donde estaba el quebrachito también fue comprado para edificar la Catedral.
Finalmente señala que el árbol se encontraba ubicado en un lugar inmediato a una muralla; sitio de difícil acceso.
Don Felipe S. Velazquez sostiene que más posibilidades existen que San Martín haya atado su caballo en algunos de los cuatro naranjos que formaban cuadro en el mismo lugar ocupado actualmente por el vestíbulo del templo. (Libro caratulado.Departamento Topográfico y de Obras Públicas, Sección Topografía., Dirección de Geodesia y Catastro- Mayo 27 de 1912 a septiembre 9 de 1914, pág. 234).



