Una obra Prenunptial housing

Corazones rotos

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Motivado por las crecientes tasas de divorcio, Omar Kbiri (co-fundador de Maak), experto en cultura pop y relaciones públicas se acercó a Studio OBA, con sede en Amsterdam, para ayudar a concretar su idea, una casa, que pueda ayudar a hacer que el proceso de separación de una pareja fuera menos traumático. “El reto del proyecto fue diseñar una casa que conste de dos unidades autónomas pero que parezca ser única”, dijo Ringoir a Dezeen, uno de los proyectistas. “Las unidades son inicialmente prefabricadas como módulos independientes y diseñamos un sencillo sistema de conexión sólido; Desmontar este sistema significa desbloquear la conexión y no requiere herramientas especializadas “, dijo Xander den Duijn del Studio OBA. “Debido a la forma en que la diseñamos, esta casa responde al flujo de la relación: cuando todo está bien, la casa sigue siendo una unidad, pero accionando un simple mecanismo de conexión, permite que las dos partes del edificio se desacoplen y puedan flotar en distintas direcciones en caso de que la relación se vuelva difícil. Y agrega, “Me gusta especialmente que podamos brindar una solución habitacional justamente en tiempos muy conflictivos como lo es un divorcio. Literalmente, este nuevo diseño asegurará que la casa se rompa exactamente cuando su corazón lo hace.” Como si pensáramos en un “Tetris”, ingenioso juego de encastre, la vivienda fue diseñada en materiales ligeros, fibra de carbono y madera semitransparente con el objetivo de permitir una fácil y simple separación si fuera necesario, posibilitando la adaptación a distintos entornos y podrá instalarse en tierra firme o como casa flotante. En la vivienda primaria “la cocina y el baño estarán compartidos pero su construcción prevé que sean fáciles de separar como componentes individuales y se podrá sustituir por un habitáculo más sencillo que podrá ser incluido en cada una de las partes”, explica el arquitecto holandés.

La idea de una casa flotante surgió al inicio del proceso de diseño por su fuerte tradición en arquitectura flotante e inspirándose en los canales de Ámsterdam. Para den Duijn está claro que “la casa solucionaría problemas de vivienda de parejas divorciadas pero, como nueva tendencia, ayudaría a otros tipos de familias con necesidades nuevas y modernas” adaptándose a cualquier formato de familia o familias cuyas preferencias puedan cambiar con el tiempo, como puede ser una pareja que espera un hijo y sin esfuerzo, podrían añadir una habitación a la vivienda actual. Es difícil saber todavía la aceptación que tendrá este nuevo concepto de vivienda y cómo podrá encajar en el mercado. De momento el estudio de Amsterdam ha recibido ya numerosos encargos por parte de compañías y particulares.

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Este artículo se publicó en la edición 37 de Vivir Urbano. Leer la edición completa