Algunas construcciones con madera resultan simples y muy atractivas, entre ellas poder realizar un deck en una terraza, balcón o patio. Los decks de madera son el agregado perfecto para los exteriores debido a la calidez que transmite la madera, esa nota rústica y la forma en que se integran con la naturaleza.
Un deck es una plataforma o cubierta de madera entramada que se usa para revestir el suelo. Hoy se han transformado en el recurso adecuado para delimitar un espacio, ya sea una zona de asador, un estar al aire libre, resaltar zonas de tránsito o como bordes de piletas de natación, entre otras aplicaciones.
Los decks están construidos con tablones de madera separados brevemente entre sí con juntas abiertas que permiten que el agua se escurra.

Este tipo de pisos se sostiene con una estructura que funciona como soporte y nivelador del conjunto de listones.
El elemento determinante de estos solados es la madera y el tratamiento que ella reciba, por eso se debe prever no solo la calidad del material, teniendo en cuenta principalmente la dureza, sino el tratamiento posterior aplicado.
Las maderas usadas más frecuentemente son pino impregnado, incienso, eucalyptus, lapacho, quebracho y timbó.

La elección de la madera es fundamental: un material blando o mal estacionado no podrá soportar las inclemencias del tiempo.
Para prevenir el ataque de insectos y hongos se deberán aplicar preservadores aprobados por el Senasa y aplicarlos a pincel, inmersión o por vacío-presión (método industrial).
El paso siguiente es proteger el material de los agentes atmosféricos para que no se produzcan resquebrajamientos y la madera expuesta se mantenga en buenas condiciones. No se deben utilizar barnices que formen películas protectoras porque con el tiempo se descaman o ampollan. Además, tratándose de un solado, la protección que ser aplique debe soportar la abrasión producida por el tránsito.
Siempre es conveniente realizar un tratamiento ignífugo, como paso intermedio entre preservación y protección. En locales comerciales este tratamiento es obligatorio.
Los productos especialmente desarrollados para tratar la madera de los decks se caracterizan por proteger la tabla por penetración y, a diferencia del barniz, no forman una película superficial. De esa forma, la madera repele el agua pero conserva sus poros abiertos permitiendo que respire y que el agua en su interior se evapore y así se evita la formación de algas y hongos, previniendo la putrefacción.
Estos recubrimientos se fabrican con doble protección a los rayos solares nocivos (UV y UVA) y por su composición, son muy flexibles para acompañar los movimientos naturales de las maderas sin cuartearse, descamarse o ampollarse. Algunos productos se pueden incluso colorear para obtener tonos diferentes de madera.
CADAMDA (Cámara de la madera) aporta “cuatro claves a considerar en la construcción de un deck:
1) El piso se debe separar no menos de 15 cm del piso natural o contrapiso, apoyado en listones que permitan que la madera quede aireada.
2) Las pendientes de desagüe deben ser respetadas y el deck debe tener una mínima pendiente para que el agua escurra.
3) Cuando sea posible, considerar el armado del deck en partes, de modo que éstas puedan ser removidas para tareas de mantenimiento. Así, no será necesario desarmar la estructura. Otro detalle a tener en cuenta es verificar que los tornillos que sujetan las tablas sean de acero inoxidable o galvanizado.
4) Todas las piezas (listones de apoyo, de clavado y tablas a la vista) deben estar preservadas y protegidas con el producto elegido al menos en una mano o dos, previo al armado. De ese modo, las superficies que luego son inaccesibles quedarán también a resguardo”.



