La fotografía de arquitectura es la encargada de inmortalizar los volúmenes y espacios creados por el hombre. Más allá que la foto sea interior o exterior, su objetivo es capturar los detalles que hacen que esa obra sea única y especial. Se la suele pensar en blanco y negro y si bien el monocromo puede resaltar mejor las luces y sombras, con las tecnologías actuales la fotografía color no tiene nada de que avergonzarse.
El objetivo de realizar una buena foto, principalmente para los profesionales de la construcción, tiene que ver con generar un archivo y documentar procesos, etapas y el resultado final de sus obras, sin desestimar las posibles publicaciones en sitios web, libros o revistas temáticas. Para que los resultados sean exitosos hay que tener en cuenta algunas consideraciones que ayudarán a mejorar la calidad de las fotografías tomadas.
Lo primero a definir es la característica principal de la imagen, no es lo mismo una panorámica urbana que un detalle constructivo o una fotografía artística. En todos los casos hay que hablar de iluminación y composición.

Sin duda en la mayoría de las fotografías se utiliza la luz natural. Es importante analizar como incide la luz en el espacio u objeto a capturar. Observar los cambios que se experimentan durante el día, inclusive qué iluminación artificial tiene y qué aspectos pueden perderse o valorarse con ella.
El punto es encontrar la iluminación más adecuada para lo que se desea mostrar.
Si la toma va a ser de exterior, tener en cuenta que la luz del sol siempre debe estar detrás de la cámara y el horario ideal para tomarlas es con luz cálida, o sea al amanecer o al atardecer.

Para los detalles o en interiores se aconseja el uso de flash y trípode para optimizar las tomas. Debe evitar que la luz del flash malogre la foto porque el exceso de luz no es bueno. Trabaje con luces difuminadas o indirectas. Juegue con la luz para resaltar volúmenes, colores o texturas. Observe las sombras y los ángulos de incidencia que más se acercan al resultado que busca. Tan o más importante que la luz es la composición, sin ella no hay fotografía. Dominar la composición fotográfica puede marcar la diferencia entre una fotografía mediocre y una gran fotografía con aspecto profesional.
La composición es el proceso de seleccionar, disponer y enfatizar las partes que componen una imagen, para apoyar y sustentar el mensaje que el fotógrafo pretende transmitir. Organizar las formas dentro del espacio visual disponible. Todo esto manteniendo siempre un sentido de unidad en la imagen para que el resultado sea armonioso y estéticamente equilibrado.
No, no es fácil. Hay que aprender a mirar ya que la composición está estrechamente ligada a la capacidad de observación.

Tenga paciencia, piense en el encuadre perfecto, mire todo, decida que componentes van a estar dentro de su imagen.
Tenga en cuenta las líneas verticales, horizontales y diagonales, son importantes para la armonía de las imágenes. Divida el cuadro en tercios y situé la imagen principal en uno de los tercios y tendrá más equilibrio. No pierda la línea de horizonte y busque el ángulo con la mejor perspectiva. Las líneas y el punto, la escala, las formas, las texturas y los colores, son todos conceptos que sirven como guía a la hora de sacar la cámara de fotos y componer.
Para crear una visión fotográfica es necesario mucha práctica y por que no empezar hoy?



