¿Qué es un jacuzzi?
Es una bañera de hidromasaje que se diferencia de la tradicional porque está equipada con una serie de boquillas de suministro que emiten chorros mixtos de aire y agua capaces de masajear el cuerpo durante el baño.
Los chorros de agua dirigidos y con presión medida golpean las zonas sensibles de la piel y estimulan por reflejo la circulación sanguínea, difundiendo bienestar también a los órganos internos.
Para un baño con hidromasaje, la temperatura del agua no debe ser excesivamente alta: lo ideal es alrededor de 37 ° C. Los efectos beneficiosos de un hidromasaje son varios:
• Estimula la circulación sanguínea y linfática al reducir la hinchazón en las extremidades inferiores.
• Promueve el drenaje de líquidos, evitando la formación de celulitis.
• Libera la tensión muscular.
• Estimula la liberación de endorfinas, lo que resulta un agradable efecto relajante psicológico.
• Limpia la piel y el tracto respiratorio. No hay que exagerar ya que no se recomienda el uso prolongado de la bañera de hidromasaje porque puede reducir significativamente la presión arterial.
Funcionamiento
La bañera se apoya en una estructura autoportante dotada de pies que le permiten adherirse perfectamente al suelo y amortiguar cualquier movimiento o vibración durante su funcionamiento.
La carcasa suele estar hecha de metacrilato reforzado con fibra de vidrio y cuenta con un panel que se puede abrir para su inspección.
Para el funcionamiento de la bañera de hidromasaje es necesario contar con un motor, por lo que además de las conexiones hidráulicas, también se necesitan las eléctricas.
Por tanto, la instalación requiere:
• Una conexión para agua caliente.
• Una conexión para agua fría.
• Un cable para la puesta a tierra.
• Un interruptor bipolar adecuado para la alimentación del sistema, para ser colocado lejos de las áreas afectadas por las salpicaduras de agua.
• Un desagüe.
El conjunto de un sistema de hidromasaje consta de:
• Una bañera
• Un dispositivo para mover agua y/o aire
• Un sistema eléctrico.
Mediante una electrobomba se aspira el agua, se mezcla con el aire y se reintroduce por las salidas de dispensación. El flujo y la presión se pueden ajustar a través de un panel de control.
Tamaños y formas
En el mercado hay bañeras de hidromasaje de todas las formas y tamaños: ahora es posible encontrar unas muy compactas, aptas para cualquier tipo de hogar, como son las de 70/80 cm de ancho y de 150/170 cm de largo, que se pueden instalar en baños comunes.
Para los que no tienen problemas de espacio, hay una gran variedad de medidas y formas. Cuadradas, rectangulares, octogonales y mucho más.
Las bañeras de esquina han cobrado relevancia y se encuentran en el mercado desde 130 cm x 130 cm, y en tamaños mayores pueden utilizarse cómodamente para dos personas.
Por último, están las bañeras grandes, que son auténticas mini piscinas, quizás más adecuadas para un spa que para un hogar.
Prestaciones
Los equipos pueden contar con diversas funciones:
• Hidromasaje: el agua se toma de la bomba eléctrica y se devuelve mezclada con aire.
• Airpool: las boquillas emiten solo aire u ozono.
• Turbopool: las funciones de hidromasaje y airpool se activan juntas.
• Cromoterapia: Se añaden efectos beneficiosos en el cuerpo producidos por luces de colores.
• Aromaterapia: los aceites aromáticos contenidos en difusores específicos se liberan con calor.
• Ultrasonidos: ondas sonoras para estimular las capas más profundas de la piel.
Mantenimiento
La limpieza e higiene de un spa son fundamentales: afortunadamente, las operaciones son sencillas y prácticamente automáticas.
De hecho, para la limpieza es suficiente verter una cantidad indicada de un producto desinfectante y antibacteriano en agua fría e iniciar un programa de desinfección automático, gracias al cual el tanque lavará y enjuagará las boquillas de forma autónoma.
Luego simplemente vacíe el tanque y continúe con el enjuague.
Sin embargo, es recomendable desmontar periódicamente las rejillas de ventilación para lavarlas a mano siguiendo las instrucciones proporcionadas por el fabricante.
Cómo elegir el jacuzzi
El primer elemento a evaluar para la compra es comprobar que la cisterna esté construida según la normas vigentes específicas para bañeras de hidromasaje.
A la hora de elegir, no olvide comprobar:
• Las funciones y accesorios con los que está equipado.
• La fiabilidad del fabricante y garantía.
• Los servicios incluidos en el precio (instalación, puesta a punto de sistemas, transporte, etc) si las boquillas dispensadoras son regulables y no fijas y si posible ajustar la intensidad del chorro según los efectos deseados.
• El sistema de filtración, cuya función es filtrar el agua de impurezas y bacterias, debe ser eficiente y con repuestos disponibles.
Por último no pierda de vista la principal función que no aparece en ningún manual, descubrir el placer de sumergirse en un jacuzzi.



