La combinación de blanco y negro siempre será un clásico y siempre ha existido en el mundo del diseño de interiores. Sin embargo, requiere equilibrio y estrategia para hacer brillar el interior.
La influencia positiva del blanco y el negro no es una fantasía. En el taoísmo, el blanco y el negro representan las dos fuerzas opuestas y complementarias que se encuentran en todas las cosas, además es símbolo de armonía y equilibrio. Para Coco Chanel el negro y el blanco era la combinación perfecta y representaba la elegancia eterna y el auténtico sentido del estilo. Su lema siempre fue, menos es más. Un claro ejemplo es el pantalón de traje negro con blusa blanca, un clásico reinterpretado que siempre funciona.
Muchos diseñadores consideran que el blanco y negro están sobrevalorados pero sin embargo, hay ejemplos muy atractivos de interiores bellísimos, que cromáticamente se reducen al uso de estos dos colores.

Al diseñar en blanco y negro hay que tener en cuenta que el monocromatismo enfatiza el contenido formal (línea, textura, gama tonal), y tiene la capacidad de estilizar.
El uso del color negro puede agregar un fuerte punto focal resaltando cuaquier elemento por contraste.
Casi todos los ambientes monocromáticos pueden adquirir efectos escenográficos llenos de agradable dramatismo, pero también evocan sofisticación y elegancia. Es posible aplicar esta combinación con un resultado perfecto con diversos estilos de decoración.

Elija los negros y blancos más nítidos para un contraste óptimo. Luego puede ayudar a la transición entre ambos con maderas naturales, arte mural, dorados, o detalles en otro color. También juegue con la iluminación, puntual o difusa.
Recuerde que el contraste entre blanco y negro es el contraste más posible entre dos tonos. Esto abre magníficas oportunidades de diseño para resaltar detalles hermosos en su espacio.






