Las estufas de alto rendimiento, comúnmente llamadas estufas rusas, son artefactos de calefacción construidos de ladrillos refractarios, que se caracterizan por tener excelentes rendimientos. Los distintos ensayos que se han llevado a cabo en el Inta, arrojan rendimientos de entre el 84 y el 93 %, muy superiores a cualquiera de las otras estufas comunes.
La eficiencia de funcionamiento de las estufas de alto rendimiento se basa en que están construidas de un material (ladrillo refractario) que tiene una gran capacidad de absorber el calor, acumularlo y luego entregarlo lentamente; la temperatura de combustión es muy alta y el recorrido de los gases dentro de la estufa es muy largo antes de salir por la chimenea, lo que permite que se efectúe una combustión muy completa y, por la misma razón, deja casi todo el calor dentro de la casa antes de salir por la chimenea. Esto justamente ocurre por su capacidad de acumular calor en su pesada estructura, para luego ir entregándolo lentamente a lo largo de las horas. En pleno invierno, con temperaturas bajo cero, por las mañanas la casa estará templada aunque la estufa esté apagada.
Para asegurar una buena ventilación, la estufa debe contar con un caño de salida de humos y gases, de chapa o hierro que irá conectado a un caño de chapa galvanizada hacia el exterior de la vivienda.

En cuanto a la mejor leña para la estufa, el INTA señala que puede ser dura o blanda, ambas tienen las mismas calorías por kilo, aproximadamente unas 4.400 calorías, aunque la primera tarda más tiempo en consumirse. Lo importante es que la leña esté bien seca para que el rendimientos sea óptimo.
Una dificultad, aunque fácil de resolver, es el hollín que se forma en el serpentín de humos, para facilitar la limpieza de este conducto se le practican registros en los codos del serpentín.
El registro o pulmón es la parte mas importante de la estufa, pues este permite controlar el tiraje y la velocidad con la que el humo sale al exterior. Al abrir o cerrar el registro se produce una mayor o menor combustión.

La construcción de una estufa eficiente no es nada complicado, para el modelo pequeño, que puede calefaccionar un ambiente de 50 ó 60 metros cuadrados necesitará, aproximadamente los siguientres materiales:
– 80 ladrillos refractarios de 6 x 11,5 x 23 cm.
– 6 medios ladrillos de 6 x 11,5 x 11,5 cm.

– 33 tejuelas de 3 x 11,5 x 23 cm.
– Caño de salida de 4” y sombrerete aerodinámico.
– Puede utilizar cemento refractario o mortero común para pegarlos.

Los planos y detalles de construcción están disponibles en el sitio web del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), https://inta.gob.ar/documentos/la-estufa-a-lena-de-alto-rendimiento



