Santiago Calatrava fue el autor del proyecto de ampliación del Museo de Arte de Milwaukee, concebido en 1957 por el finlandés Eero Saarinen. A orillas del Lago Michigan, es la primera obra del arquitecto español en Estados Unidos.
Visto como una completa locura por algunos, este es uno de los edificios contemporáneos más cautivadores de los últimos tiempos.
Con él, los límites entre la ingeniería, la escultura y la arquitectura simplemente han desaparecido. Si algún edificio de Calatrava merece la descripción de ‘poesía en movimiento’ este es el indicado. Su objetivo no era simplemente aumentar el espacio para el Museo de Arte de Milwaukee, sino crear una nueva imagen para el museo y, por extensión, para la ciudad de Milwaukee.

Esta obra no sólo se destaca por su aire futurista, sino además, por su innovación técnica y estética. Es una obra icónica en múltiples sentidos.





