Los Palafitos son casas ancestrales construidas sobre pilotes y elevadas de la superficie del suelo o del agua. Desde el neolítico se vienen construyendo en una amplia variedad de formas y lugares alrededor de todo el mundo. Estas construcciones se utilizaban para superar las dificultades del terreno o el agua, mantenerse alejados a los insectos y protegerse de las inundaciones y los animales salvajes.
Originarias del sur asiático, son típicas construcciones de los pueblos austronesios (Taiwan, Nueva Guinea, Polinesia y Madagascar entre otros) que tuvieron también su réplica americana en la época precolombina a lo largo de ríos tropicales como el Amazonas y el Orinoco, donde la vivienda palafítica presenta más de quinientos años de validez como solución arquitectónica. Ejemplos de ello son Chiloé en Chile, el Delta Amacuro en Venezuela y Buenavista en Colombia.
También han sido inspiración para Le Corbusier que en 1929 estableció los cinco puntos de la arquitectura moderna plasmándolos en una vivienda palafítica, la Ville Savoye.

Las casas contemporáneas sobre pilares son una revisión del estilo de construcción utilizado en el pasado y a pesar de los cambios sufridos en el diseño, el uso de materiales, las formas de decoración y las técnicas constructivas, siguen siendo un elemento cultural sustancial de la identidad regional.
Pueden construirse en terrenos difíciles y áreas remotas, sin necesidad de grandes recursos, grandes movimientos de tierras o grandes inversiones. Son generalmente proyectos flexibles y sencillos. En la actualidad se construyen tanto para viviendas básicas hasta soñados complejos turísticos al medio del mar. Además, son las viviendas sostenibles más antiguas de la humanidad ya que al fundarse sobre pilotes, las casas ejercen un mínimo impacto sobre el terreno. Se construyen con materiales y manos de obra local. Por otra parte, permiten a las familias aprovechar la tierra para el cultivo o como zona verde de esparcimiento.
Tienen iluminación y ventilación natural a los cuatro vientos y la factibilidad de incorporar en sus techos paneles solares para el suministro de energía o captar el agua de lluvia para su reutilización.
Son ideales cuando se trata de aprovechar las vistas y minimizar la huella de carbono. Sin duda, las viviendas palafíticas son un anciano de gran valor arquitectónico donde la madera y el bambú son sus principales protagonistas.



