El requerimiento del cliente tenía un primer gran desafío: había que vincular tres propiedades distintas (un depósito, un local comercial y un pequeño departamento existente) y transformarlas en una única unidad de dos dormitorios con una sola posibilidad de ventilación al frente. De esta manera y con estas condicionantes surge la primera idea de partido: recrear nuevas fachadas que permitan iluminar y ventilar, a través de patios internos, sin perder privacidad al interior de la vivienda.
La unidad se encuentra en un barrio periférico de la ciudad de San Luis y se distribuye en tres plantas. En planta baja, el ingreso principal se retrasa generando un pequeño patio de acceso que sirve para ubicar una gran abertura de piso a techo y aprovechar al máximo la luz natural que ingresa al espacio social.
Desde el acceso parece hermética, pero una vez dentro de la casa, los patios y la luz se convierten en protagonistas. En el remate del primer nivel, se ubica la escalera de chapa plegada que conduce a las habitaciones que se encuentran en el segundo piso. El diseño está basado en la simplicidad de las técnicas utilizadas, pero con alto valor en el detalle, logrando de esta manera una estructura espacial clara, donde predominan los acabados elegantes en colores neutros y claros.

Para lograr ventilar la segunda planta, se diseña un patio interior con una pequeña piscina revestida en piedra, desde el cual se accede a la terraza que se resuelve a través de un entramado metálico. Este último nivel permite recuperar las vistas a las sierras de San Luis desde la cubierta de la casa
La materialidad de la casa busca una construcción simple con un aspecto moderno. Fue diseñada para combinar chapa ondulada y materiales de alta calidad, sin dejar de ser asequible. Resistentes y fáciles de transportar, las chapas de color negro encontraron un uso alternativo en la fachada de esta vivienda presentando una sensación más robusta, que combina con las leyendas, creando una apariencia cohesiva. También las chapas otorgan textura y mayor profundidad de color sirviendo como rasgo de identificación y punto de interés tanto para los ocupantes como para los visitantes.
Ficha técnica: Estudio: Supertaller Arquitectura. Arquitectos: Emanuel Luberriaga, Stefanía Malerba. Obra: arq. Emanuel Luberriaga, MMO. José Luis Squella. Metalurgia: PAP Multiservicios, Ing. Pablo Pizzolato, Franco Pizzolato. Fotografía: Agustina Mandelli, Florencia García.





