Una mirada Espacios con doble altura

La magia de la amplitud

La magia de la amplitud

La arquitectura busca constantemente innovar y mejorar la experiencia de habitar un ambiente y los espacios de doble altura se han convertido ya en una tendencia que, no solo añaden un importante toque estético, sino que también ofrecen múltiples beneficios funcionales y emocionales para los usuarios y son la opción ideal para generar espacios que diluyen los límites entre la planta baja y la planta alta.

En viviendas familiares, los espacios de doble altura suelen estar ubicados en áreas comunes como salones o comedores, promoviendo una integración visual entre diferentes niveles de la casa y fortaleciendo la conexión entre los habitantes. La mayor ventaja de los espacios de doble altura es la sensación de amplitud que proporcionan.

Los espacios de doble altura propician una mejor conexión visual y facilitan la comunicación entre diferentes niveles de la vivienda. Esta integración mejora la dinámica familiar, creando un ambiente más interactivo y cohesionado.

La magia de la amplitud

Mejoran la percepción visual y contribuyen a lograr ambientes más relajantes y menos claustrofóbicos.

En una vivienda familiar, donde el confort y el bienestar son primordiales estos espacios pueden marcar una gran diferencia.

Al tener una mayor superficie de paredes, es posible incorporar ventanas más grandes o incluso tragaluces, permitiendo que la luz solar inunde el interior de la vivienda. En un mundo donde pasamos tanto tiempo en interiores, maximizar la luz natural se convierte en una prioridad arquitectónica.

La magia de la amplitud

La flexibilidad que ofrecen los espacios de doble altura en el diseño interior es otro punto a favor. Estos espacios permiten una mayor creatividad y libertad a la hora de decorar y distribuir el mobiliario. Se pueden incorporar elementos como lámparas colgantes, plantas de gran tamaño, arte mural de gran escala y más, creando un ambiente único y personalizado. Además, la sensación de verticalidad puede ser utilizada para añadir elementos arquitectónicos interesantes, como escaleras flotantes o balcones interiores.

Este artículo se publicó en la edición 82 de Vivir Urbano. Leer la edición completa