Soluciones Macetas, jardineras y contenedores

Excelentes recursos paisajísticos

Excelentes recursos paisajísticos

El diseño de jardines con macetas no es solo una opción ideal para integrar el verde en áreas reducidas o de difícil acceso. Se pueden usar en grandes jardines, definir sectores, generar sitios de interés, ocupar rincones vacíos y llenar de color al ambiente. Sirven tanto para espacios interiores como exteriores, para jardines formales e informales. En terrazas y balcones, son imprescindibles. Pueden contener todo tipo de plantas, desde flores, arbustos, hortalizas, frutales y árboles pequeños en topiario (técnica de poda artística), permitiendo también, trasladarlas o moverlas cuando las condiciones climáticas sean adversas.

Hay macetas de diversas formas, tamaños y estilos. Están construidas de diferentes materiales, arcillas, cerámica, metal, cemento, madera, plástico, entre otros. Con imaginación, se consigue construir una maceta con cualquier cosa, desde una vieja bañera a un recipiente enlosado de cocina. Se debe tener en cuenta que, en ambientes exteriores, el material deberá resistir las condiciones ambientales.

Al momento de definir el tamaño, vamos a considerar el volumen de tierra que requiere la planta para no afectar el desarrollo de las raíces.

El uso de macetas o jardineras ofrece una forma de experimentar con colores, texturas y alturas, logrando composiciones dinámicas y armónicas. Además se adaptan a cualquier estilo arquitectónico ajustándose a las necesidades de cada proyecto.

A la hora de componer, lo más tradicional es usar una maceta con una planta que se destaque, logrando un punto focal. También podemos crear una composición usando varias macetas o diseñando un macetero a partir de una selección de plantas, creando un jardín completo.

En el centro del mismo, se pueden usar plantas que sean protagonistas y otras en la base que sirvan de relleno. Se puede diseñar con plantas de diferentes texturas y colores. Pero cuidado al mezclar especies con distintos requerimientos, por ejemplo, no mezclar plantas muy exigentes en cantidad de agua con otras que no requieren tanto, ni mezclar plantas que necesitan sol con otras que son sensibles a una exposición directa.

Prever orificios para eliminar el agua excedente; usar sustrato liviano y rico, fertilizar regularmente con abonos líquidos o fertilizantes de liberación lenta; evitar usar tierra del jardín ya que puede contener semillas de malezas y suele ser demasiado pesada para las plantas.

Experimentar combinando plantas y macetas es una actividad artística y creatividad que, con los cuidados necesarios nos llenará de gratificación.

Este artículo se publicó en la edición 85 de Vivir Urbano. Leer la edición completa