Nació el 15 de diciembre de 1907 en Río de Janeiro y falleció este 5 de diciembre de 2012.
“La vida es un soplo”, dijo convencido, cuando ya había pasado la barrera de los cien años. Y en ese soplido efímero que consideraba la vida, logró la inmortalidad.
Mas allá de su labor arquitectónica Oscar Niemeyer fue un ser humano excepcional, que no sólo cambio la arquitectura sino que nos enseñó que se puede cambiar el mundo desde cualquiera sea la profesión que uno elija o el lugar que uno ocupe.

Describir su obra sería interminable, qué mejor que sus propias palabras para definir su personalidad que por cierto, es su arquitectura.
“Mi nombre es Oscar Ribeiro de Almeida de Niemeyer Soares, Mi nombre tiene cuatro orígenes diferentes, pero lo que yo soy es: Un mestizo.”
Cuando habla del Museo de Arte Contemporáneo (1991) Niteroi, dice:

“Tal vez fue el edificio más fácil de hacer, era un terreno rodeado de mar, el problema era el apoyo vertical y luego la arquitectura surgió como una flor…así
Luego encuadré el paisaje. La planta es más rectilínea. Quería una galería para que la gente pudiera mirar el paisaje, que es fantástico. Hice un rampa que viene y que va. Las personas están casi en la calle…
Me gustó porque la rampa anima a la gente a ir al museo y adentro la arquitectura es variada, de forma que al visitante curioso le atrae más. La solución de Niteroi surgió espontáneamente, yo digo que nació así… como una flor. Pero a algunos les parece que es como una montaña y está justo ahí encima, les parece un platillo que se acerca.”

“Lo importante en la arquitectura es hacer una cosa diferente”
“Hoy no existe una arquitectura ideal, la arquitectura ideal sería monotonía”
“La arquitectura que yo hago está basada en la búsqueda de la belleza”

“En Cada curva se expresa mejor el hormigón armado que ofrece un campo ilimitado de formas diferentes”
“Una fundación con un sentido social que busca la justicia, es lo más importante, es más importante que la arquitectura”
“Cuando me piden un edificio público busco hacerlos lindos, diferentes, que sorprendan… por que sé que los más pobres no van a disfrutar de nada, pero pueden tener un momento de placer, de sorpresa, ver algo nuevo. Es en ese aspecto que la arquitectura puede ser útil. Lo demás, cuando tengan un programa humano, social… Entonces va a cumplir su destino. Por ahora solo usa la arquitectura el que tiene dinero. Los demás la pasan mal en las favelas.”
“Mi lema: Al arruinado nunca le toca. Más importante que la arquitectura, es protestar en la calle, eso sí es importante, sentirse bien, sentir que no es una porquería, que uno está ahí para ser útil. Usted tiene que pensar en la política, la política es importante, es la propia vida, pensar en la miseria, pensar en colaborar. Y cuando siente que la situación está bastante mala y no hay esperanza en el corazón de los hombres, allí es la revolución.”
“No sé estar sin hacer nada, soy curioso, quiero saber cosas. Eso es importante. Todo se entrelaza hoy. “
“Yo soy pesimista, sigo la línea de los viejos pesimistas. Creo que la vida es un minuto. Uno nace y muere, entonces uno tiene que mirar al cielo y sentir que es pequeño, que tiene que ser modesto, que nada es importante. La vida es un soplo, un minuto. No hay razón para todo ese odio.”
“Creo que todo va a desaparecer. El tiempo cósmico es muy corto.”
“Me preguntaron: no le gustaría saber que la gente más tarde va a pasar y ver el trabajo que hizo? Más tarde esa gente desaparecerá también. Es la evolución de la naturaleza. Todo nace y termina. El tiempo que eso va a perdurar es relativo.”
“Soy optimista que el mundo puede mejorar pero el ser humano, no.”
“Creo que tenemos que adaptarnos al mundo en que vivimos, es reír y llorar todo el tiempo. Lo demás es luchar para que el mundo sea mejor, la preocupación por la igualdad, que la vida sea más decente para todos. Ese debe ser el pensamiento de una persona normal.”
“Ante la vida, mirar al cielo y sorprenderse. Es un universo fantástico que nos humilla y no podemos usarlo en absoluto. Nos sorprende con la fuerza de la inteligencia del ser humano, que nació como un animal, como cualquier otro animal y hoy piensa, muy pronto va a andar por las estrellas conversando con otros seres humanos que están en otras galaxias.
Pero al final la respuesta a todo esto: Nació, murió, se embromó.”
“Lo importante es la mujer, no? Lo demás es broma.”
A los 99 años (2006) se casó por segunda vez. Recibió distinciones y premios como el Pritzker de Arquitectura, del Instituto de Arte de Chicago (1988); el Lenin (1963); el Benito Juárez (1964); el Juliot Curie (1965), y el Premio Príncipe de Asturias de las Artes (1989).
Simplemente la obra de Oscar Niemeyer emociona, su personalidad nutre y su sabiduría ilumina.



