La nueva casa de Fuse-atelier, situada en Abiko, Japón, define un espacio de hormigón cuya forma parece surgir de una estructura de diamante.
Situada en un sitio estrecho flanqueada por estructuras vecinas, el contacto con el suelo se minimiza para reducir los costos de cimentación.
La forma monolítica se construye completamente a partir de una estructura de hormigón armado con dos volúmenes que sobresalen de la fachada creando un voladizo sobre la entrada. Este voladizo vidriado permite iluminar naturalmente el interior de la vivienda.

El lenguaje del exterior facetado se continúa en el interior manifestándose en la forma de techo multiángulo. Este recurso amplía la sensación de espacio vertical, resultando un ambiente excepcionalmente amplio, dinámico y abierto a pesar de la pesadez del material utilizado.
“La reflexión y refracción de la luz natural en las superficies inclinadas producen una secuencia que hacen que el ambiente interior dividido, se perciba al mismo tiempo conectado”, explica Fuse.
Las ventanas hacia a la parte posterior de la parcela, junto con el piso blanco reflectante maximiza la cantidad de luz natural que penetra en la casa.

Uno de los factores más interesantes de la casa Abiko es el efecto sorpresa que provoca la transición a partir de un exterior compacto, sólido, pesado e íntimamente arraigado al suelo, en contraposición con la sensación de amplitud que se siente al ingresar en su interior.
Sus 80 m2 se diluyen en juegos de luces y sombras, reflexiones y refracciones de la luz. Los planos de los muros y el techo son trabajados más como superficie de un diamante que como paredes convencionales.
Las escaleras hechas de peldaños de acero incrustados en los muros, unidas al efecto de los suelos blancos, acaban de envolvernos en una atmósfera de serenidad y levedad minimalista trabajada con maestría por uno de los estudios más vanguardistas de Tokyo.

Ficha técnica: Arquitectos: Shigeru Fuse, fuse-atelier. Estructuras: Shishido Koumuten. Proyecto: 2009. Fotografías: fuse-atelier.




