En el año 1882, fecha que el tren llega a la Ciudad, la Estación se encontraba ubicada sobre la calle (hoy) Ejército de los Andes, por donde se extendía el trazado de las vías, frente a la Estación. Sobre la “Calle Ancha del Norte” (actuamente Av.España) estaba ubicaba la playa de maniobras de carga y descarga. Con el paso del tiempo este predio se transformó en la Cancha Colón – Plaza Colón.
Un día de 1895, el tren del Ferrocarril del Gran Oeste Argentino que venía de Villa Mercedes con destino a Mendoza, como consecuencia de la gran pendiente no pudo frenar en la estación y paso de largo. Esto no era nuevo, ya había ocurrido en otras oportunidades con trenes de carga, pero para las autoridades fue la gota colmó el vaso y decidieron cambiar el recorrido, dando mayores posibilidades de frenado, colocando al tren de norte a sur y no de este a oeste como era el sentido de la pendiente.
La estación “vieja” de trenes de estilo ecléctico, pertenece a la corriente del academicismo ítalo-Francés, y fue construida por intermedio del Consejo de Obras Públicas de la Nación, por personal mayormente extranjero. Contaba en su planta con una gran sala central, salas de espera separadas, 4 ó 5 oficinas y depósitos de encomiendas.

Cambiando el trazado de las vías se daba la posibilidad de disminuir la pendiente del terreno y colocando la estación con sentido norte sur se solucionaba el antiguo problema, por lo que se cambia de ubicación de la Estación. Para ello en 1901 se adquieren los terrenos de Cantisani, Dominiconi y Bettamelo en el extremo oeste de la ciudad sobre el “Boulevar Lafinur”.
En 1908 se levantó un modesto galpón – tinglado que los vecinos y comerciantes a modo de queja por la falta de comodidades, llamaban “El Gallinero”.
Conocida la propuesta del cambio de ubicación de la Estación, se planifica la apertura de una nueva arteria según las nuevas ideas urbanísticas parisinas.

“Ahora tenemos un edificio importante, que podemos unir con otro espacio importante y cumplir con el sueño de nuestra diagonal – boulevard.”
Nace así en 1906, la futura Avenida Presidente Quintana (presidente que fallece en ese año), uniendo la citada Estación con la Plaza Pringles.
La nueva Empresa de ferrocarril “Buenos Aires al Pacifico” (BAP), decidió apurar la construcción de la Nueva Estación, que diseño, según los requerimientos de la actividad ferroviaria, el Ingeniero M.E. Callaba realizando el proyecto y la Dirección de Obra. Fue construida en gran parte por el constructor local don Manuel Oliart (hijo).

Si bien el edificio fue habilitado en abril de 1912, la inauguración se realizó en 1908, con la presencia del Gobernador de la provincia Dr. Esteban Adaro, (1907–1909) y el Intendente de la Ciudad don Hildebrando Sosa (1908- 1909).
El edificio se ubica paralelamente al boulevar Lafinur y se destaca un cuerpo central de dos plantas, con dos alas laterales de una planta, conformando un volumen simétrico. La fachada de marcado eje horizontal es renacentista.
El ingreso se resuelve por el imponente hall central de doble altura con balconeo de puro estilo Tudor y circulación pasante del ingreso hasta el andén. El mismo se jerarquiza con tres importantes puertas y un alero de estructura metálica ornamentada. Otras formas en la ornamentación de los capiteles nos determinan un estilo general ecléctico.

En los techos de mansardas con buhardillas y crestería ornamental predomina el academicismo francés.
Durante muchas décadas del siglo XX, la Estación de Ferrocarril fue uno de los centros de la sociabilidad puntana, por allí llegaron, pasaron y se fueron personajes importantes del mundo, del país y de la provincia, como el presidente norteamericano Teodoro Roosevelt, Víctor Emanuel, príncipe de Saboya, Bartolomé Mitre, Julio Roca, Juan D. Perón, Agustín P. Justo, y toda la clase alta de San Luis, también llegaron inmigrantes y se fueron puntanos sin posibilidades de trabajo.
En los años treinta del siglo pasado arreciaron los conflictos y las huelgas de los empleados ferroviarios y en 1948, los ferrocarriles fueron nacionalizados; el BAP pasó a ser denominado “Gral San Martin”.
En los noventas se procedió a reprivatizar el ferrocarril solo para cargas, eliminando el transporte de pasajeros. Más tarde (1999), sólo las vías y el tráfico se adjudican a la Empresa “América Latina Logística”.
El edificio de la estación y predios aledaños a la misma fueron declarados de “Interés Histórico y Patrimonio de la Ciudad” por decreto Municipal N° 1299-06SdeG y Ordenanza del Concejo Deliberante 3067-06. El Gobierno Nacional ha cedido por comodato el edificio y predio a la Municipalidad de San Luis.


