Una mirada

Pensar y no ceder

Pensar y no ceder

La evolución del costo de la construcción en el año 2015 en San Luis fue, de acuerdo a las variaciones mensuales que han experimentado los materiales como así también la mano de obra, del 35,76 por ciento.

Con datos propios, recabados mediante el permanente relevamiento de precios en el mercado local, por la producción de Vivir Urbano y el aumento del 27 por ciento en el salario de los trabajadores según las paritarias de este año, se logró arribar a este resultado en la medición interanual que va desde diciembre de 2014 al mismo mes del corriente año.

El cambio porcentual en los índices publicados por Vivir Urbano es justamente un promedio entre el mes que se publica y su anterior, es decir que lo que se publicó en febrero lleva cargado también las variaciones de enero y así sucesivamente.

Hago esta aclaración debido a que de acuerdo a la evolución histórica de los costos se percibe un desaceleramiento en el primer cuatrimestre, un leve repunte en el segundo (entra la primera cuota del aumento salarial del 17%) y un fuerte incremento en el tercer cuatrimestre, acumulándose allí, más del 17 % del total del año.

Hasta acá, los fríos números de la estadística que cada uno sabrá como utilizarla y espero que les sirva para tomar decisiones y resolver algún ajuste o problemas en obra o en la actividad que desarrollen pero tal vez, no me equivoque al pensar que al final del año las condiciones políticas de un año electoral muy particular fueron tierra fértil para algunos excesos en la parte comercial y se subvirtieron en muchos casos las financiaciones que ofrecían en otros periodos del año (recargos de hasta el 20% por pago en cuotas).

En el análisis no desconocemos que el 2015 no ha sido un año más para la Argentina y seguramente el 2016 tampoco lo será, pero al final de un gobierno y al comienzo de otro, la actitud especulativa ha sido, como en otras épocas de nuestra democracia una pesada carga para todos.

Haciendo memoria, la “colaboración” que hicieron el poder económico y algunos medios de comunicación a la anticipadísima transición del Gobierno de Raúl Alfonsín al de Carlos Menem o como dieron estos mismos actores el tiro final al gobierno de la Alianza en 2001 con sendos golpes económicos, sólo nos remonta a un escenario de gran inflación, donde, ni el gobierno que llegaba salía favorecido y en el que la inmensa mayoría del pueblo no quiere verse otra vez.

Cuesta creer lo rápido que se ponen de acuerdo, superando cualquier grieta, para que los precios vayan por las nubes y para colmo pretenden que esa actitud nos parezca “razonable” y normal.

Es normal lamentablemente, pero razonable? de ninguna manera es razonable que aquellas empresas formadoras de precios (y de actitudes) nos roben el esfuerzo.

Ojala nadie se las haga fácil. Para este 2016 van, de nuestra parte, los mejores deseos de convivencia en paz y solidaridad. Lo demás llegará.

Este artículo se publicó en la edición 30 de Vivir Urbano. Leer la edición completa