La policaprolactona (PCL) es un poliéster alifático biodegradable con un bajo punto de fusión de alrededor de 60°C y una temperatura de transición vítrea de alrededor de -60°C. A menudo se mezcla con el almidón para obtener un buen material biodegradable de bajo precio o se usa como aditivo para otros polímeros.
Es de estructura uniforme, se adhiere bien a un gran número de superficies, funde fácilmente y no es tóxico. Es de gran versatilidad, es un material fuerte, limpio, y reciclable. Tiene las propiedades físicas de un plástico muy duro con un bajo punto de fusión (60°C). El calor específico y la conductividad de la PCL son tan bajos que no es difícil de manejar a esta temperatura, característica que lo posiciona como un plástico capaz de ser moldeado a mano. Esto lo hace ideal para pequeños modelados, fabricación de piezas, reparación de objetos de plástico, moldeado de prototipos, confección de artesanías y hasta bolsas biodegradables.
Es muy utilizado en medicina para férulas ortopédicas, implantes y suturas. También en la elaboración de resinas para revestimientos superficiales, adhesivos, cuero sintético y telas.

Recientemente La Architectural Association, conocida también como "AA School of Architecture” (la escuela independiente de Arquitectura más antigua en el Reino Unido) ha desarrollado el proyecto Osteobiotic donde proponen la construcción de estructuras autoportantes donde se utiliza como materia prima la policaprolactona (PCL). La construcción se lleva a cabo mediante robots programables poniendo de manifiesto el potencial arquitectónico de la robótica y del material.
Fuente: http://www.aaschool.ac.uk/






