Los cercos verdes, también llamados cercos vivos, son divisores de jardín hechos con plantas, arbustos, árboles, troncos de madera y flores.
Al elegir plantas para un cerco verde, primero tenemos que tener idea cual va a ser el propósito del mismo: Si es sólo estético o decorativo, si va a servir como límite perimetral de la vivienda, si necesitamos privacidad o una pantalla para detener vientos o simplemente para delimitar espacios dentro del jardín.
En San Luis hay zonas urbanas donde se exigen cercos vivos en las edificaciones de carácter residencial.

La época ideal para plantar cercos naturales de arbustos o enredaderas es en invierno y es el clima ideal para el trasplantado, ya que las plantas se encuentran en estado de reposo hasta la llegada de la época primaveral.
El tiempo de crecimiento del cerco es importante, sobre todo si estamos buscando generar privacidad de manera rápida. La ligustrina, las cañas tacuara o bambú y la hiedra son plantas de crecimiento rápido que además tienen la ventaja de no perder las hojas en invierno.
Los principales aspectos a considerar en la elección de los vegetales son:

-su tamaño final, ya que de no ser así las sombras no serían las previstas y podría ocurrir que de haber varias especies, no tengan el espacio para desarrollarse adecuadamente.
-La densidad de las hojas sobre todo si pretendemos privacidad.
– Si las plantas seleccionadas son caducas o perennes ya que va a influir en la textura del cerco en distintas estaciones del año.

-los colores y la floración porque las características del espacio variarán sustancialmente.
– ciclos de poda de las copas para que los árboles sigan otorgando continuidad al paisaje.
Con un poco de imaginación podemos crear espacios de una riqueza visual inimaginable mientras se mantiene un refrescante y natural microclima formado por las especies vegetales.

Siempre hay que pensar en la composición total para que forme un conjunto agradable todo el año.
Los cercos vivos proporcionan una sensación de mayor libertad al formar volúmenes que permiten el filtrado de luz y tamizan las visuales pero se logran interesantes efectos al combinarlos con otro tipo de elementos, como vallas metálicas, cañas, madera y hasta con elementos recuperados como puertas viejas, planchas de metal, vidrio o cercas trenzadas, formando pantallas que pueden ser elegantes y originales y crean una riqueza visual que permite el disfrute del jardín.
Cuando agregamos estos elementos, el primer requisito que deben cumplir es que otorgue sensación de intimidad pero no de molestia. El tamaño apropiado oscilará entre el metro y los dos metros y medio de altura y otro factor a considerar es la resistencia tanto a los agentes atmosféricos como al peso, si sostienen vegetales. Se deberá estudiar el mantenimiento que requerirá esta estructura.

No importa cuál sea su estilo arquitectónico, sus requisitos del sitio y las limitaciones regionales, siempre hay soluciones disponibles para cerrar agradablemente un espacio al aire libre. Todo se rige por las características de su patio, un buen diseño, su presupuesto, el clima local y la disponibilidad de contratistas de calidad. Cuando se cumplen todos estos factores, su elección le otorgará un nuevo lugar para disfrutar, aprovechando al máximo, el dinero que invierte.
Los muros, vallas, pantallas o cercados usados como complemento en la decoración del jardín protegen de animales, vientos, amortiguan ruidos y también delimitan sectores. Cuando se agregan estos elementos, el primer requisito que deben cumplir es que otorgue sensación de intimidad pero no molestia.
Para un cerco bajo y decorativo conviene elegir variedad de plantas con flores y crear un espacio muy colorido. Los arbustos tienen la característica de ser muy resistentes y densos y al crecer se mimetizan creando el efecto de una única planta. Los colores dinamizan el espacio.
Un muro de piedra bajo cubierto de plantas suele más caro, pero es más duradero. Empleando material local, será más económico. Otra opción más barata, es construirlo de ladrillo visto o con ladrillo común, en cuyo caso se deberá revocar y pintar o enchapar en piedra.
Los mejores efectos suelen lograrse combinando plantas de follaje caduco, sobre los fondos verdes oscuros permanentes de las coníferas, donde éstas pueden apoyarse. La luz del día debe ser también aprovechada ubicando las plantas donde el sol pueda atravesarlas y resaltar sus coloridos a contraluz.
Las cañas tacuara o las cañas de bambú son hoy en día muy usadas para la decoración. Muy sólidas dan un encanto exótico a los cercos. Tienen mucha resistencia antibacteriana y además, según la cultura japonesa, ponen de manifiesto la sabiduría de la búsqueda anterior de la vida.
Las cercas Brushwood eran el tipo más antiguo de cerca construidos en Japón. Son tan eficaces y atractivas como lo eran antiguamente. Formando paneles con texturas diferentes se adaptan a las zonas más formales de un jardín logrando espacios de gran belleza y elegancia.
Para mejorar el aspecto de muros de gran altura se pueden usar coberturas vegetales para grandes superficies, serán más agradables. Las enredaderas son especiales para esta función. Las hiedras tienen la ventaja de tener un crecimiento rápido en verano.
Las enredaderas con hojas de color rojizo en otoño, las pierden por completo llegado el invierno. En cambio la hiedra inglesa o la enamorada del muro, conservan sus hojas todo el año. Hay enredaderas que florecen y dan mucho perfume como la Madreselva, el Jazmín o la Santa Rita.



