Este sistema de filtración de alta velocidad fue inventado por el ingeniero brasilero Pedro Ricardo Paulino. Es un concepto basado en la separación de partículas contaminantes (jabones, productos químicos, fluidos orgánicos, etc) mediante la inducción de iones y sensores. El agua contaminada pasa a través de dos filtros, se presuriza por bomba y se filtra dos veces más antes de llegar a un deposito donde se desinfecta y se esteriliza mediante rayos ultravioletas y ozono.
Esto permite la reutilización del agua de la ducha tantas veces como sea necesario, reutiliza el agua filtrada y destina el agua contaminada para la descarga de inodoros. El ciclo se repite indefinidamente hasta que termina el baño. Además del ahorro de agua, permite un importante ahorro energético ya que aprovecha la temperatura existente en el agua (temperatura de entrada) y al devolverla, la eleva según el gusto del usuario.
Realizado en acero inoxidable, el sistema dispone de un módulo de instalación adaptable a los tamaños usuales de duchas, con sensores y bombas que funcionan con 12 voltios y se maneja con control remoto inalámbrico, lo que garantiza la seguridad y confiabilidad del sistema. Su costo es elevado y hay que tener en cuenta que los filtros tienen una vida útil de 400 baños. Por ahora se comercializa sólo en Brasil.


