El Arquitecto David Adjaye nació en Tanzania en 1966, pero fue en Londres que estudió arquitectura y diseñó sus primeros proyectos. Ganó el reconocimiento internacional por sus diversos diseños y el uso innovador de materiales y luz.
Su trayectoria es deslumbrante, dentro de los proyectos más relevantes se encuentran El Sugar Hill Housing, Nueva York (2015); El complejo comercial Fundación Aishti en Beirut, Líbano (2015); Marian Goodman Gallery, Londres (2014); la Ethelbert Cooper Galería de Arte africana y afroamericana en el Centro Hutchins, Museo de Arte Contemporaneo, Letonia (2021); Escuela de Administración de Moscú, Skolkovo (2010); el Museo de Arte Contemporáneo de Denver (2007); Rivington Place Gallery de Londres (2007), sede del Instituto de Artes Visuales Internacionales y autógrafos y El Centro Nobel de la Paz en Oslo (2005) entre tantos otros.
Además de haber sido nombrado este 12 de mayo Caballero del Palacio de Buckingham, la revista Times lo lanzó a la popularidad, un mes antes, incluyéndolo entre las 100 personas mas influyentes del 2017.

Sin duda su obra cumbre es el Museo Nacional de Historia Afroamericana y Cultura (2016 – Washington DC).
“Un monumento a la comprensión de la experiencia afroamericana”. “Tener la oportunidad de diseñar el Museo Nacional de Historia Afroamericana y Cultura ha sido uno de los mayores honores de mi carrera”, expresó Adjaye con profundo sentir.
Ubicado a lo largo de la National Mall y a menos de 10 minutos de la Casa Blanca, el edificio de color bronce se encuentra en el mismo lugar donde los esclavos africanos fueron subastados alguna vez. El museo cuenta con una exposición de látigos utilizados para castigar a los esclavos, grilletes, una cabina de esclavos, batas del Ku Klux Klan y un bloque de subasta que cuenta la historia de los bebés separados de sus madres.

Adjaye es una persona sensible y comprometida socialmente; el día en que cientos de miles de mujeres en todo el mundo marcharon por la igualdad de derechos, hizo declaraciones como “La industria de la arquitectura y el diseño aún no proporciona las mismas oportunidades para ambos sexos”.
Sin duda este extraordinario arquitecto más que un estilo, establece una filosofía de vida:
“Mi filosofía siempre ha sido extraer y contribuir, o construir sobre las narrativas de lugar que residen en su legado cultural, histórico y geográfico. Entender y demostrar empatía con estas narraciones es lo que da resonancia y poder a la arquitectura, mucho más que cualquier estilo autoral que se pueda señalar”.






