Hoy y siempre la iluminación ha desempeñado un importante rol en la creación de espacios habitables, tanto que su diseño ha cobrado grandes niveles de especialización y son determinantes cuando se trata interiorismo y decoración.
La diversidad de luminarias actualmente satisfacen los gustos más excéntricos y exigentes del mercado, pero nosotros hemos preferido centrarnos en la iluminación clásica, histórica, aquella que iluminó la Edad Media y se inspiraron en la estética de la antigua Grecia y Roma, incorporando líneas limpias, proporciones clásicas y rusticidad. A través del tiempo perfeccionaron sus diseños con el uso del bronce y el hierro poblándose de caireles de Cristal de Roca, de Baccarat o de Bohemia.
Inigualables en suntuosidad se transformaron en un símbolo de elegancia y riqueza, lujo y estilo. Sin duda estamos hablando de las arañas “Chandelier”, aquellas que con la llegada del Renacimiento, adquirieron formas y diseños finos y elaborados que han permanecido prácticamente intactos hasta nuestros días.

Chandelier es una palabra francesa que significa candelabro y se utilizó para inmortalizar los colgantes de araña llamados también candiles colgantes o de suspensión. Vienen en todo tipo de materiales, tamaños y precios.
Quien esté considerando una nueva lámpara para su hogar puede encontrar una que esté dentro de su gama de precios y coincida con el estilo de su espacio.
Si está pensando en añadir un poco de estilo clásico a su casa, jerarquizar un ambiente o cederle el protagonismo principal a esta hermosa pieza de iluminación, en este espacio le mostramos algunas ideas.







