Una historia La Sagrada Familia

La obra eterna

La obra eterna

Uno toma real dimensión de las cosas cuando las ve por sí mismo, diría un cliente, y me hizo tirar una pared; Y es lo que ocurre cuando estamos frente a esta basílica. Este edificio lleva más de cinco generaciones en estado permanente de obra, pero tiene fecha de terminación para 2026. Recordando al genio Antoni Gaudí a quien le dijeron ”maestro usted no podrá ver la obra terminada, y él respondió, no hay problema, mi cliente (Dios) no tiene apuro”.

A fines de 1890, el Patronato de San José contrató a un arquitecto para realizar una modesta basílica en estilo neogótico en honor a la Sagrada Familia. El profesional desistió de la misma y toma la posta el genio catalán, quien hizo “algunos retoques” al proyecto original, reformulando el concepto de neogótico en algo único, nunca visto e imposible de duplicar.

Frente a la presencia de la basílica se puede estar horas descubriendo nuevos detalles del material utilizado, nuevas esculturas o la influencia de la luz en las distintas horas. Además, día a día se agregan nuevas partes propias de la evolución de la obra.

La obra eterna

Gaudí, registraba todos los detalles del diseño no solo en papel sino con los medios tecnológicos que tenía a su alcance, fotos, detalles tridimensionales, en yeso, etc. Hacia un especial hincapié en las maquetas tanto para el estudio estético de la obra como para el estudio de fuerzas de la estructura. Diseñó un sistema estructural basado en la naturaleza (estructura fractal de los árboles y sus ramas, sus nudos, etc.), por lo que la basílica en su interior se interpreta como un gran bosque. Para el trazado y la ubicación de las columnas y arcos realizaba grandes colgantes con municiones e hilos. Las bolsas de municiones representaban los pesos a soportar por las columnas y los hilos dibujaban tridimensionalmente la inclinación y las curvaturas de los arcos, genialidad a la máxima expresión.

Gracias a esas maquetas es que aún podemos ver el avance de esta obra, ya que en épocas franquistas, el estudio ubicado en la misma basílica, sufrió un ataque incendiario, del cual no sobrevivieron los planos en papel (el back up fueron las fotos, las notas dejadas a sus ayudantes y principalmente las maquetas). En la actualidad en el estudio que continua la obra se mantiene esa buena práctica de los modelos tridimensionales tanto informáticos como en yeso e impresoras 3D.

En todo el proceso el Patronato de San José ha participado activamente de las decisiones ya que hay algunas partes de la obra que implican inversiones especiales, contratación de escultores y artesanos, adquisición de terrenos, etc.

La obra eterna

Como anécdota se hace referencia a la contratación de un escultor de origen oriental encargado de realizar las figuras de los ángeles en un sector de la fachada quien solicitó que los mismos tuvieran rasgos propios de su raza, lo cual se autorizó y se ve reflejado en el portal del Nacimiento.

Esta obra fue concebida para ser construida con los aportes del pueblo, no recibe fondos ni del Vaticano ni del Estado, sino con la colaboración de los miles de visitantes diarios que con su entrada ayudan a la concreción de la misma. Esto es la Sagrada Familia, una obra del pueblo y por el pueblo, colmada de animales del Mediterráneo, plantas, luces y sombras infinitas y donde “Todo sale del gran libro de la naturaleza”. (A. Gaudí).

Este artículo se publicó en la edición 48 de Vivir Urbano. Leer la edición completa