La cultura, la ubicación y el clima son algunas de las variables que inciden en la forma de construcción y sus acabados, además de las tendencias arquitectónicas que van poniéndose de moda en el mundo. Pero nuestro mundo globalizado en combinación con el avance de la tecnología hoy hacen posible el acceso a materiales de cualquier parte del mundo, inclusive a imitaciones fantásticas de los materiales tradicionales.
Las fachadas por su parte son la cara pública de la vivienda, es la primera impresión, su forma, materiales, texturas y colores hablan no sólo de las preferencias de sus habitantes sino también de su educación, su poder adquisitivo y hasta su forma de vida. Pero no se limita solamente a una cuestión estética, las fachadas son la envolvente de la vivienda, también su protección y resguardo frente a los cambios climáticos, la erosión, la humedad, los vientos y hasta de los ladrones.
En este sentido entonces ¿que mejor que la histórica piedra natural?

La piedra ha sido desde siempre utilizada en la construcción de viviendas pero nunca con tanta pluralidad ni la infinidad de alternativas en que se encuentra disponible hoy.
Esta moda no sólo obedece a tendencias de diseño, es innegable que la piedra tiene muchas propiedades y características que la hacen única.
Un material natural sostenible, resistente y eficiente que lo hacen apropiado para incorporarse a cualquier proyecto.

Su durabilidad es casi incomparable con la de cualquier otro material y su bajos costos de mantenimiento lo convierten casi en el material ideal, cuya vida útil no se agota en el edificio sino que es totalmente reutilizable.
Su inercia térmica es una de las propiedades más destacadas ya que su gran masa se comporta como un gran aislante térmico y acústico. Y por supuesto ignífugo.
Su versatilidad no tiene límites, puede ser utilizado en pisos, muros o revestimientos, tanto interiores como exteriores. Tiene una excelente integración con cualquier entorno y las infinitas posibilidades de color lo hacen apropiado para cualquier paleta de colores.

No olvide que además es único e irrepetible, cada pieza tiene una composición y una dureza particular.
Podemos encontrar piedra en fachadas sumamente antiguas como en casa modernas, minimalistas o de estilo industrial.
La tecnología ha privilegiado este material produciéndolo en todos sus espesores inclusive de manera flexible adaptable a cualquier superficie.

Los revestimientos de piedra sintética son difíciles de diferenciar de la piedra natural ya que se ha logrado imitaciones de una apariencia increíble.
Nunca fue barata pero sin duda es lo mejor.



