Sin duda el siglo XX fue revolucionario en el mundo del diseño. Las guerras y la revolución industrial impulsaron movimientos de renovación artística que acabaron por romper con la artesanía tradicional del mueble y lanzaron nuevos conceptos. La nueva estética se inspiró en la naturaleza a la vez que se incorporaban novedades derivadas de la revolución industrial en cuanto a materiales y tecnologías. Estas corrientes son las que nos han legado estos íconos del diseño cuya estética y funcionalidad no se han visto afectadas por el paso del tiempo y mantienen su vigencia, produciéndose y comercializándose en todos los tiempos. El tiempo pasa pero su belleza y actualidad siempre perdura.
Tal es el caso del Taburete Butterfly diseñado por Sori Yanagi (Tokio, 1915 – Tokio, 2011) que es una pieza magistral sencilla con perfecta simetría, limpieza y pulcritud que honra un estilo típicamente japonés.
En oportunidades se le ha adjudicado ser más parecido a una escultura que a una banqueta o bien una pieza de arte más que un mueble. Una pieza ideal para los amantes del Zen o los apasionados del diseño.

El tabuerte fue exhibido y presentado en la XI Trienal de Milan en 1957 y convirtió a Yanagi en uno de los referentes más relevantes del diseño mundial.
Se lo calificó como un mueble multifuncional por la diversidad de usos y la integración a cualquier estilo. Algunos de los usos que se le asignaron son: Mesita de luz, revistero, banqueta, toallero o como elemento decorativo.
Además como puede ser utilizado individualmente o de a pares y producido en diferentes tipos y tonalidades de madera, puede ser un elemento de decoracion de la sala de estar, en un rincón de lectura o dentro del dormitorio.

Ha sido utilizado para el diseño de interiores de empresas, tiendas de moda, en presentaciones y exposiciones.
Yanagi fue un apasionado de la arquitectura, estudió pintura al óleo en la escuela de artes de Tokio, pero influido por el arquitecto francés Le Corbusier, orientó su carrera profesional al diseño de mobiliario y utensilios para el hogar. En 1952 funda el Yanagi Industrial Design Institute y en el transcurso del tiempo diseñará, extraordinariamente numerosos muebles y objetos cotidianos.
Los diseños con formas orgánicas aúnan el diseño industrial occidental con la tradición artesanal de Japón, convirtiéndose en uno de los diseñadores japoneses más significativos de la posguerra mostrando la perfecta fusión de las culturas oriental y occidental, característica de todas sus obras.

Además de muebles, diseñó lámparas, objetos de vidrio, cuberterías, juguetes para niños, estaciones de metro, coches y motocicletas, "diseño japonés de uso universal", tal lo expresaba en su línea de productos.
Yanagi apoyó el arte tradicional japonés a lo largo de toda su vida y desempeñó la labor de jefe del Museo de la Artesanía Popular Japonesa en Tokio, centro que su propio padre, filósofo de formación, había fundado. Sus piezas hoy forman parte de la colección del MoMa (Nueva York) y del Vitra Design Museum ( Suiza), museo de la propiedad de la marca Vitra, uno de los más importantes del mundo de diseño industrial, muebles y arquitectura.



