Una mirada “El sol no supo lo maravilloso que era hasta que sus rayos cayeron sobre la pared de un edificio”. arq. Louis Kahn

De luz y de sombras

De luz y de sombras

La luz no sólo se desenvuelve como fenómeno visual ante nuestros ojos, si no que está provista de contenido simbólico, psíquico e imaginario. Esta representación no está completa sin su opuesto, la sombra.

Si bien la luz está provista de un lenguaje inherente, la sombra también tiene el propio. La luz nos habla desde una condición arquetípica del ser, de la presencia, de lo etéreo y puro. La sombras también despliegan un lenguaje propio: lenguaje silencioso, de la ausencia, de lo no presente, y nos seduce no tanto por lo que vemos, si no por lo que se oculta.

“La luz y la sombra revelan estas formas ”, dijo el maestro Le Corbusier y en este sentido, la luz, por solo permitirnos ver la arquitectura, ya tiene en sí misma una gran importancia. La luz ilumina la arquitectura, no solo nos permite verla, sino que la valora y la enriquece con sus juegos de sombras.

De luz y de sombras

El manejo y uso de la luz y la sombra puede tener varios matices. La cultura japonesa tradicional se destaca por trabajar con espacios de luz tenue, incluso lúgubres. El minimalismo trabaja con la iluminación de espacios mediante el uso del color blanco como elemento recurrente.

Aun así, los espacios oscuros y el minimalismo conversan en un mismo lenguaje que brinda nuevas posibilidades de diseño en iluminación y uso de materiales.

Luz y sombras es una relación que a veces produce tensión: mientras más luz más sombras se manifiestan, desembocando en una ruptura dramática.

De luz y de sombras

La proyección de una sombra compone un espacio y un contexto espacial. Su tránsito por el espacio y las formas que emergen, crecen y reducen hasta desaparecer, nos sugieren el paso del tiempo. Nos dan la profundidad, nos transmiten textura, relieve, densidad e intención.

Para Kahn, “ la luz es la creadora del material y el propósito del material es proyectar una sombra.

Tanto por su fuerza emocional como por sus cualidades físicas, la luz y la sombra modifican totalmente la experiencia de las personas. Su gran riqueza reside en que son elementos que construyen el espacio, que le imprimen movimiento, ritmo y que dejan huella en quien lo habita”.

De luz y de sombras

La luz y la sombra, son necesarias para establecer los límites de un espacio. La buena aplicación de esta dualidad fortalece o debilita los volúmenes que crea la arquitectura, y los vacíos que habitamos para disfrutar de ella.

Este artículo se publicó en la edición 74 de Vivir Urbano. Leer la edición completa