El diseño orgánico fue iniciado por el arq. Frank Lloyd Wright, creando un nuevo concepto respecto de los espacios interiores: La armonía entre las personas y la naturaleza.
Es un enfoque que pone énfasis en la utilización de materiales naturales, vegetación, textiles sostenibles, líneas curvas y colores cálidos en los espacios interiores. Sencillez, equilibrio y funcionalidad son sus características principales.
De aspecto crudo y refinado utiliza una paleta neutra que apenas se combina con tonos cálidos y relajantes de la familia de los tonos tierra. Utiliza los materiales naturales como madera, yute, piedra, bambú o arcilla. El hormigón y la piedra cobran protagonismo al mismo ritmo que el lino y el ratán.

Contrastar los materiales naturales con los metales contemporáneos, como el latón o el acero inoxidable, aporta un toque bien moderno.
A medida que los materiales van conquistando los espacios, las texturas inevitablemente comenzarán a encontrarse y mezclarse armoniosamente. Esculturas, siluetas de yeso o pequeños objetos decorativos de piedra o cristal se esparcen respetuosos sobre las superficies planas. Finalmente la vegetación, la naturaleza que se introduce en los espacios para mejorar la calidad del aire y reducir el estrés. Plantas, arbustos, hierbas secas o plumas otorgan el toque orgánico perfecto.







