Al considerar el césped natural como protagonista principal debemos contemplar el enorme valor estético que aporta a los jardines. Su uso logra una apariencia verde, natural y fresca, adaptándose a cualquier estilo.
En cuanto a los niveles de polución ambiental es capaz de eliminar contaminantes y generar oxígeno puro.
Con respecto a la contaminación de ruido, el césped puede absorber hasta un 20-30 % del mismo, originando espacios más calmos.
El entramado de raíces que se generan bajo la tierra permite la formación de una alfombra, ayudando a controlar la erosión del suelo e incrementa la estabilidad de la tierra.
Mientras más denso sea el césped, mayor capacidad de absorción tendrá del agua de lluvia, ayudando a mantener la estructura del terreno y evitar que se produzcan deslizamientos.
Por su follaje, funciona como un efectivo aire acondicionado ecológico ya que contribuye a lograr un ambiente fresco. También absorbe los rayos del sol y permite disfrutar de una temperatura más agradable.
Para no renunciar a un jardín sostenible es importante considerar que pueden existir sitios sombríos, lugares secos o bajo árboles y arbustos, en los que el césped no crece bien. Una opción puede ser el uso de otras especies como por ejemplo cubresuelos, que se adaptan mejor a estas condiciones, ubicando el césped solo en las zonas soleadas.
En lugares de uso intensivo, como zonas de paso y sectores de juegos, es muy probable que al césped le cueste recuperarse y se generen manchones. Una solución interesante será reemplazar el césped natural con losetas, lajas de paso o granzas.
De acuerdo a la especie de césped que se utilice y a la forma de implantación (ya sea semilla o panes), puede requerir de cuidados periódicos, cortes semanales y riegos frecuentes. Se puede usar especies de césped más rústicas o en su defecto, reemplazarlo por macizos de vegetación que demandan menos agua y mantenimiento.
La combinación de canteros y macizos con praderas de césped natural, ofrece una alternativa atractiva de color y ritmo al jardín y proporciona un refugio a la fauna silvestre.
Usar césped natural es una opción ideal para espacios que cuenten con una planificación y diseño armonioso que asegure que el jardín será cada día mejor.



