Una mirada Accesilidad Universal

Un diseño para todos (Design for All)

Un diseño para todos (Design for All)

Hablar de accesibilidad es hablar de igualdad de oportunidades, de inclusión. La creación de entornos, programas y herramientas educativas accesibles hace posible que todas las personas, independientemente de sus capacidades, puedan acceder a la educación obligatoria y, posteriormente, a la formación escogida para su desarrollo e independencia personal. En la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de las Naciones Unidas, realizada en Nueva York, en diciembre de 2006, se acordó en cuanto a la accesibilidad que los países, identifiquen y eliminen los obstáculos y las barreras para que las personas con discapacidad puedan tener acceso, en igualdad de oportunidades que las demás, a su entorno físico, al transporte, las instalaciones, los servicios públicos y las tecnologías de la información y las comunicaciones (artículo 9).

Hacer accesible un edificio es conseguir que todas las personas implicadas en este proceso puedan utilizar de manera autónoma todos y cada uno de los servicios que se ofertan en él y por ello se deberán considerar las necesidades, comunes y específicas, derivadas de la diversidad humana.

Se aborda la accesibilidad desde los principios del Diseño para Todos (Design for All), que centra su actividad en la búsqueda de soluciones de diseño para que todas las personas, independientemente de la edad, el género, las capacidades físicas, psíquicas y sensoriales o la cultura, puedan utilizar los espacios, productos y servicios de su entorno, participando en la construcción de la sociedad. Promueve la inclusión eliminando barreras y asegurando que todos puedan participar plenamente.

Un diseño para todos (Design for All)

El Diseño para Todos tiene en cuenta la diversidad humana, pero, además, trabaja con «variables de futuro», es decir, aborda la temática teniendo en cuenta las futuras generaciones y los cambios derivados del progreso.

El Diseño para Todos es una actitud ética que pretende difundir el respeto a la diversidad humana, la promoción de la inclusión social y la equidad, (Declaración de Estocolmo de EIDD – Design for All Europe).

Un entorno accesible debe respetar la diversidad de los usuarios donde ninguna persona debe sentirse marginada ni debe suponer ningún riesgo para los usuarios. Todos los elementos que forman parte de un entorno deben promover el uso saludable de espacios y productos y poder orientarse sin dificultad dentro de un determinado espacio.

Un enfoque integral en la ergonomía asegura que los espacios sean cómodos y seguros.

La señalética juega un papel crucial en el Design for All, actuando como un medio esencial para garantizar la accesibilidad y la orientación en los espacios arquitectónicos. Su diseño debe integrar elementos como contrastes de color, iconografía universal y texto en múltiples formatos, asegurando que la información sea accesible y entendible para todos. Además, su correcta ubicación y coherencia en todo el entorno arquitectónico refuerza la funcionalidad, promoviendo un entorno inclusivo donde se pueda transitar y utilizar los espacios de manera autónoma y segura. La distribución espacial ha de ser coherente y funcional para no crear desorientación y confusión.

No se debe dejar de lado la estética, que juega un papel clave integrando soluciones accesibles sin comprometer el atractivo arquitectónico puesto que ello contribuye a una mejor aceptación por parte de todos.

Aplicar los conceptos de Design for All es fundamental para crear entornos inclusivos que respondan a la diversidad de la población y promuevan la equidad. La implementación de este enfoque es una inversión en sostenibilidad y responsabilidad social, asegurando espacios adaptables y relevantes a lo largo del tiempo, para las necesidades cambiantes de la sociedad.

Este artículo se publicó en la edición 83 de Vivir Urbano. Leer la edición completa