Una historia Arquitecto Hugo Larramendi

Plaza de los Halcones

Vista frontal de la plaza de Los Halcones.
Vista frontal de la plaza de Los Halcones.

“Un mensajero que vuela más alto que el resto para alcanzar la plenitud cerca de las estrellas y acercarse a Dios”

Así describe la leyenda al Halcón Celeste o Halcón del Cielo. Bajo esta mística, el Gobierno Provincial y la Municipalidad de la ciudad de San Luis erigieron este monumento para honrar y perpetuar la memoria de los héroes de la V Brigada Aérea. Estos hombres, a bordo de sus “aves metálicas”, protagonizaron una de las gestas más valientes de la aviación mundial durante el Conflicto del Atlántico Sur en 1982.

La obra fue proyectada y ejecutada por el Taller de Arte Urbano Municipal, bajo la dirección artística del escultor Walter Lucero y el diseño técnico del arquitecto Hugo Larramendi, junto a un dedicado equipo de capataces y obreros municipales.

Proceso de construcción. Andamios de madera
Proceso de construcción. Andamios de madera

La estructura consta de cuatro arcos de ladrillo visto que, estrechamente unidos en la base, se proyectan hacia el firmamento con una marcada vocación de infinito, emulando la trayectoria de ascenso de los cazas.

Se utilizó un sistema de encofrado perdido para las losas de hormigón armado que sostienen los cuatro arcos. La complejidad radicó en la modulación del ladrillo visto, logrando una curvatura perfecta que respeta la estética escultórica sin sacrificar la estabilidad de la estructura.

En el corazón del monumento arde una llama votiva eterna. A su alrededor, nueve escudos representan a los “Halcones” de la V Brigada Aérea caídos en combate, manteniendo vivo el recuerdo de su valentía y sacrificio.

Este monumento no es solo ladrillo y hormigón; es un portal que une la tierra puntana con el cielo, donde sus guerreros custodian eternamente la memoria y el honor de la Patria.

Este artículo se publicó en la edición 93 de Vivir Urbano. Leer la edición completa