Soluciones El material reconsiderado

Reaprovechamiento del desecho de mármol ónix

Reaprovechamiento del desecho de mármol ónix

Aprovechando la calidad, el brillo y color, preservando el medio ambiente y utilizando los desechos del mármol ónix se ha logrado un nuevo material. Altamente versátil, con este nuevo producto compuesto por mármol ónix y resinas se logran diferentes tipologías, tanto planas como volumétricas en diferentes acabados, sin perder su belleza natural y ampliando las posibilidades de comercialización apuntando a nuevos mercados.

La Ciudad de La Toma, en nuestra Provincia, es considerada por sus canteras de mármol ónix de características únicas en el mundo. Dicho material, deja como desperdicio aproximadamente 1.080 toneladas anuales que se acumulan en la zona, perjudicando el medio ambiente.

Ya que se trata de un recurso natural altamente valorado por los habitantes de la región y para quienes lo trabajan, sería importante que este material pueda ser reutilizado con fines comerciales a través de un procesamiento productivo para ser manejado y moldeado en la creación de productos industriales dado el atractivo de sus tonalidades verdosas y calidad de pulido, incrementando así sus posibilidades decorativas, estéticas, funcionales y morfológicas. Se deberían provechar las posibilidades que brinda un mercado en expansión, como lo es la decoración y el revestimiento de espacios físicos, tales como viviendas o ambientes en interiores o exteriores.

Reaprovechamiento del desecho de mármol ónix

El mármol ónix no posee buenas propiedades mecánicas, razón por la cual se limita actualmente a su explotación como artesanía, ya que no resiste a la intemperie, a los ácidos, es frágil, de baja dureza, entre otras propiedades.

Nuestro desafío entonces fue lograr mejorar sus propiedades mecánicas para expandir sus posibilidades productivas manteniendo sus características estéticas y físicas resaltando su color, traslucidez, textura y alto brillo.

La resina poliéster transparente permite mantener la propiedades físicas de la piedra antes mencionadas y mejora sus propiedades mecánicas, resistiendo a la intemperie, a los ácidos y disminuyendo la fragilidad. También nos permite generar nuevas morfologías y mecanizados posteriores inimaginables con la piedra en bruto como por ejemplo espesores menores a 1,5 cm, calados, uniones, moldeado etc.; por lo tanto esta resina es compatible con nuestra materia prima. Le provee las propiedades que la piedra carece por si sola, para ser utilizada en la elaboración de productos industriales seriados que satisfagan necesidades prácticas y decorativas.

Reaprovechamiento del desecho de mármol ónix

Con esta combinación de materiales pueden producirse placas de diversos tamaños inclusive de espesor menor a 10 mm, traslúcidas y con posibilidad de ser pulidas hasta llegar a un alto brillo; pueden realizarse formas volumétricas, placas, ladrillos, esferas y figuras complejas.

El proceso comienza con la recolección del scrap (desecho) de ónix, luego se tritura con máquinas trituradoras de piedra en 3 granulometrías diferentes. Posteriormente se procede a la colada en moldes metálicos con resina poliéster trasparente y se deja secar pudiéndose realizar diferentes terminaciones de acuerdo a los requerimientos del proyecto.

Finalmente, según la forma que se genere y el producto que se diseñe, se realizarán los mecanizados posteriores: Lijado y pulido, cortado o pegado hasta obtener el producto final.

Reaprovechamiento del desecho de mármol ónix

El material ha sido pensado como materia prima para otros productos, placas cuadradas de 200 x200x 10 mm que pueden funcionar como mosaico, azulejo, revestimiento para suelo, pared o techo, pueden cubrir superficies como mesadas, barras, mesas, tanto en baños como cocinas. Se adaptan al interior y al exterior. Pueden ser caladas, perforadas o cortadas, unirse entre sí o con otros materiales.

Esta placa también es producida con dos acabados diferentes, rustico y liso; el primero lleva menos cantidad de resina lo cual lo hace más económico y permite apreciarse la piedra hacia afuera de la superficie. El segundo acabado lleva mayor cantidad de resina y un mecanizado posterior que quitará las asperezas y le dará brillo siendo más higiénico, ya que puede ser limpiado facilmente con un paño y cualquier producto de limpieza. Ambos son aptos para cualquier uso según el diseño.

El uso que consideramos más apropiado y en donde sus cualidades estéticas toman protagonismo es aplicado como ventana o panel hacia el exterior ya que el ingreso de luz natural realza todo su color, vetas y brillo, aunque con la luz artificial también puede lograrse un efecto similar pudiendo ser moldeado en diversas formas, por ejemplo placas hexagonales, en donde sus seis lados permitirán un mejor juego de posiciones y combinaciones de acuerdo al gusto de cada cliente. Puede también solicitarse en forma de “ladrillos” que podrán por ejemplo ser incrustados en tabiques de yeso para permitir el paso de luz entre los ambientes de una vivienda o espacios en general. Es aquí donde comienza a utilizarse la creatividad y el gusto del diseñador de acuerdo al uso que desee permitiendo combinarse entre sí, superponerse uno con otro, con diversos materiales, etc. También pueden realizarse inclusiones de luminarias dentro de la colada durante el proceso de producción, generando una luminaria innovadora que suma posibilidades de aplicación, donde el color y luz serán los protagonistas o en el exterior jugando con el día y la noche, generando una estética natural e innovadora.

Reaprovechamiento del desecho de mármol ónix

Este nuevo material sustentable ha sido llamado BIONIX (nombre elegido por estar formado por dos materiales y ónix por ser su principal componente) y creado para su utilización como sistema modular respondiendo a las tendencias actuales de aprovechamiento de recursos naturales, tecnologías regionales, sustentabilidad, identidad, innovación, polifuncionalidad. Es higiénico, manipulable, impermeable, translúcido, liviano, versátil, adaptable, simple, indeformable y absolutamente innovador.

Este artículo se publicó en la edición 9 de Vivir Urbano. Leer la edición completa