Un lugar Rotondas urbanas

Prioridad de paso

Prioridad de paso

Una rotonda urbana puede encontrarse en diferentes situaciones y contextos: por ejemplo en centro de la ciudad, en zona residencial, en zonas industriales, o en el ingreso a una ciudad. La particularidad de las rotondas y las consecuencias para el lugar en las que se sitúan, exigen que se considere un tratamiento especifico para cada una de ellas cuya finalidad puede ser muy variada y cambia en función del contexto en el que se ubica la rotonda. Así también varía la normativa que regula el tránsito por las mismas. Frecuentemente la decisión para el diseño de una rotonda depende de la existencia de tráfico de peatones y del volumen del mismo. Una rotonda es por su propia geometría un inconveniente para los peatones, ya que obliga a realizar recorridos más largos y los ubica en una posición de mayor inseguridad ante la salida de los vehículos, inutilizando el espacio central de la rotonda. Es por todo esto por lo que, desde el punto de vista del peatón, es preferible una intersección normal o regulada por semáforos antes que una intersección circular.

El tratamiento paisajístico refuerza la funcionalidad y la urbanidad del lugar favoreciendo la percepción de la intersección. Así también permite señalar cambios en el espacio urbano conformando un punto de referencia dentro de la ciudad.

De estudios efectuados se determinó que más del 81% de los conductores no respetan la prioridad de paso en una rotonda; el 19% restante no puede entender si la acción de frenar y ceder el paso estaba vinculado a una norma o a la situación de conflicto que momentáneamente se genera sobre el cruce, dado que ese mismo conductor en la siguiente encrucijada, se comporta de manera distinta y hasta contraria a como se había comportado anteriormente.

Prioridad de paso

Una de las principales cuestiones que atentan contra el orden del tránsito es pensar que las demás personas conocen las normas de circulación y consideran que la prioridad de paso es simplemente una regla de buenos modales y educación. Este error genera que muchos conductores cedan el paso ante un bocinazo más allá de la mano por la que circulan o que con un gesto o un saludo acuerden quién deberá pasar primero.

Si bien estas actitudes reflejan adecuadas formas de comportamiento, es impensable con los volúmenes y complejidad del tránsito actual. Si todas las personas se entendieran a través de las señas para fijar la prioridad de paso, los vehículos deberían frenar en todas las esquinas, demorando la circulación. Por supuesto, en muchísimas ciudades del país, la prioridad de paso parece ser solo una cuestión a resolver cuando hay un accidente de tránsito.

Las rotondas son una de las configuraciones en donde se pierde la prioridad de paso de la derecha. Esto es absolutamente razonable si se pretende que el tránsito no se congestione dentro de la rotonda e impida la circulación en toda la intersección. La ley de tránsito se refiere a éstas de la siguiente manera: “Si se trata de una rotonda, la circulación a su alrededor será ininterrumpida sin detenciones y dejando la zona central no transitable de la misma a la izquierda. Tiene prioridad de paso el que circula por ella sobre el que intenta ingresar debiendo cederla al que egresa, salvo señalización en contrario.”

Prioridad de paso

Los peatones son quienes corren más riesgos de accidentes pero también los que a menudo incumplen la Ley de transito, impidiendo que la misma los proteja. Los conductores, parece que desconocen que la Ley afirma que la prioridad de paso del peatón es absoluta. En la normativa se establece claramente dicha prioridad para…“Los peatones que cruzan lícitamente la calzada por la senda peatonal o en zona peligrosa señalizada como tal, debiendo el conductor detener el vehículo si pone en peligro al peatón.”

Ley de Tránsito. Ley Nº 24.449

Sancionada: Diciembre 23 de 1994. Promulgada Parcialmente: Febrero 6 de 1995.

ARTICULO 43. — GIROS Y ROTONDAS. Para realizar un giro debe respetarse la señalización, y observar las siguientes reglas:

a) Advertir la maniobra con suficiente antelación, mediante la señal luminosa correspondiente, que se mantendrá hasta la salida de la encrucijada; b) Circular desde treinta metros antes por el costado más próximo al giro a efectuar; c) Reducir la velocidad paulatinamente, girando a una marcha moderada; d) Reforzar con la señal manual cuando el giro se realice para ingresar en una vía de poca importancia o en un predio frentista;

e) Si se trata de una rotonda, la circulación a su alrededor será ininterrumpida sin detenciones y dejando la zona central no transitable de la misma, a la izquierda. Tiene prioridad de paso el que circula por ella sobre el que intenta ingresar debiendo cederla al que egresa, salvo señalización en contrario.

ARTICULO 38. — PEATONES Y DICAPACITADOS.

Los peatones transitarán en zona urbana:

1. Únicamente por la acera u otros espacios habilitados a ese fin;

2. En las intersecciones, por la senda peatonal;

3. Excepcionalmente por la calzada, rodeando el vehículo, los ocupantes del asiento trasero, sólo para el ascenso-descenso del mismo.

Este artículo se publicó en la edición 22 de Vivir Urbano. Leer la edición completa