Una obra

Entre el mar y la montaña

Entre el mar y la montaña

Ubicada en una abrupta ladera, de 42º de inclinación, la Casa del Acantilado es una vivienda ambiciosa y vanguardista diseñada por el estudio madrileño GilBartolomé ADW. Este proyecto en el que la naturaleza sirve de inspiración y permite la unión con la arquitectura, responde a tres retos principales: lograr espacios interiores amplios y orientados al mar, la adaptación respetuosa al difícil entorno natural y lograr combinar las posibilidades ofrecidas por la innovación técnica junto a los conocimientos de los oficios artesanales. Elementos como el mobiliario y la cubierta son los grandes protagonistas de esta vivienda donde no todo se expresa creatividad. El rasgo definitorio de la construcción es la cubierta de escamas de zinc que recuerda el lomo plateado de un dragón o la espuma del mar. La fachada es una lámina curva de hormigón realizada artesanalmente protegida por medio de escamas de zinc. Las mismas fueron realizadas manualmente y aportan la textura justa entre lo natural y lo artificial. Esta casa nos muestra la posibilidad de hacer una arquitectura técnicamente innovadora, pensada para el usuario, sin dejar de lado la belleza.

Entre el mar y la montaña
Entre el mar y la montaña
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Este artículo se publicó en la edición 35 de Vivir Urbano. Leer la edición completa