Situada en el centro de la Ciudad de San Luis, esta obra presenta un lenguaje contemporáneo, proponiendo una solución compleja y sostenible. A través de una estrecha colaboración con el cliente, el alcance original del proyecto evolucionó para abarcar una resolución más compleja y completa de las necesidades de los eventuales usuarios. El predio, por su forma y sus dimensiones escasas, fue el principal condicionante de diseño. La ubicación a metros de plaza Pringles, frente al Banco Nación y la posibilidad de vincularlo visualmente con la Iglesia Catedral son cualidades que no podían pasarse por alto. La función: El destino original de la planta baja y del entrepiso era localizar otro banco cuya ubicación pertenece también a la empresa comitente. Hecho que derivó en la definición del programa, diseñando finalmente una Planta baja y el entrepiso mediante una planta libre para el establecimiento de la entidad financiera y las siguientes dos plantas con cuatro unidades de oficinas vinculadas de a pares con un patio interno.
Con solo 8.60 metros de frente se toma la decisión de llevar el núcleo de escaleras al frente del edificio. A través de un fuerte énfasis en la flexibilidad y la adaptabilidad en el diseño, la vida útil proyectada para el Edificio de Oficinas se ha incrementado. La imagen: Se revistió el núcleo de escaleras con una piel de vidrio que permite apreciar el movimiento interno desde y hacia la calle desde el interior. La finalidad del diseño de fachada siempre fue ubicarse dentro los más innovadores en cuanto a estética de la zona a pesar del reducido tamaño. Generar un espacio público en el acceso compensa la estrechez de la calle y vereda además de dar perspectiva para apreciar el escalonamiento de los pisos sucesivos. La impronta de diseño se distingue tanto en el exterior como en los espacios interiores de las oficinas: espacios de superficies amplias, materiales de primera, excelentes terminaciones y una calidad constructiva garantizada. El frente está coronado por un alero que da proporción monumental al acceso.
La iluminación refuerza este concepto y genera un juego de reflejos con el bloque de escalera. La relación visual con la plaza y con la catedral es una de las premisas más importante del proyecto. Para ello se optó por recostar el bloque de oficinas hacia la medianera opuesta y avanzar hasta el límite de la línea municipal permitiendo la integración visual de ambos elementos representativos del patrimonio puntano. La seguridad: Es uno de los puntos de interés en el edificio, por lo que se prevé un sistema de control de accesos e instalaciones para un guardia de seguridad en permanencia. La circulación interna tiene más de 20 m de largo, su ubicación permite la fácil evacuación y evita el efecto chimenea en caso de incendio. Los materiales: El uso de los materiales apunta a un buen envejecimiento del edificio y al fácil mantenimiento, procurando ir adaptándose al futuro crecimiento de un área con deterioro notable.






