Un lugar Asociación Mutual de Vivienda y Consumo de la Universidad de San Luis

Pensando en el comienzo

Pensando en el comienzo

La sostenibilidad de una construcción habitable es indispensable pero no es suficiente.

Durante los últimos 40 años el aumento de energía per cápita y el consumo de materiales han aumentado aún más rápido que la población urbana en el mundo. Los planificadores tienen un papel fundamental en la formación e implementación de las estrategias mediante las cuales, las comunidades tratan de utilizar los recursos de manera eficiente para mejorar la calidad de vida.

Las intervenciones urbanas ya no pueden escapar a este principio tan socialmente aceptado y valorado llamado sostenibilidad.

Pensando en el comienzo

La planificación sostenible tiene como objetivo organizar un entorno urbano armonioso con el medio ambiente y que brinde medios urbanísticos suficientes, no sólo en cuanto a las formas y a la eficiencia energética sino, tendiendo a lograr el lugar más apto posible para vivir; trasformándose en el instrumento fundamental a la hora de pensar una propuesta urbana.

El Urbanismo Sostenible apunta al desarrollo de ciudades o pueblos en donde el respeto por el medio ambiente se vuelve un tema fundamental.

Un ejemplo es la ASOCIACIÓN MUTUAL DE VIVIENDA Y CONSUMO DE LA UNIVERSIDAD DE SAN LUIS.

La Comisión Directiva, a cargo del Lic. jorge Follari fue la encargada de llevar adelante el proyecto de planificación del barrio sito en la ruta Nº146 de la Ciudad de San Luis.

Antes de comenzar el diseño la Comisión se planteó dentro de las premisas fundamentales encarar el mismo con criterios de sostenibilidad, tomando como ejes prioritarios la orientación de los lotes, la economía de infraestructura y el respeto por el medio ambiente.

Uno de los requerimientos básicos de la planificación fue que todos los lotes gozaran de las mismas condiciones, tarea sumamente difícil de conseguir en los amanzanamientos tradicionales, lográndose mediante el acertado criterio de ubicar sólo dos lotes en una de las direcciones de la manzana.

Se parceló el terreno de manera que los lotes tuvieran orientación norte-sur posibilitando mejor orientación a las futuras viviendas. decisión que, apoyada por las generosas dimensiones de los terrenos y las veredas enriquecen el diseño y promueven una mejor calidad de vida en un entorno espacioso y en armonía con la naturaleza. Dimensiones que permiten el desarrollo de viviendas con amplios aventanamientos hacia el norte. orientación sumamente beneficiosa a la hora de tener temperaturas agradables y el mayor aprovechamiento de la iluminación natural, permitiendo maximizar el ahorro de energía.

La infraestructura, que incluye redes de agua, electricidad y demás servicios se proyectó subterránea a fin de evitar la contaminación visual previéndose los espacios técnicos en las veredas que permitan el fácil acceso para el mantenimiento e inspección. Se diseñó también, una red independiente de recolección de aguas de lluvia.

El diseño vial se resolvió con calles secundarias y una avenida principal que vincula las Avenidas Justo Daract y Fuerza Aérea que actúa como organizadora del trazado. Esta distribución permite no sólo la economía en tendido de las redes sino que disminuye la superficie destinada al trazado vial. Se propuso un espacio común con el fin de fomentar la actividad social y robustecer los vínculos comunitarios para enriquecer la experiencia urbana.

El diseño estuvo avalado por rigurosos estudios tales como: asoleamiento, vientos predominantes, topografía, régimen de lluvia, etc. que permitieron ceñir el proyecto a principios sostenibles que redundará en beneficios de los futuros usuarios, no sólo en mejor calidad de vida sino en un importante ahorro de energía.

Este artículo se publicó en la edición 12 de Vivir Urbano. Leer la edición completa