Sin duda la mesa es la protagonista principal en nuestra vida social cuando se trata de reunir amigos y familiares. Un buen almuerzo o una cena nos permite compartir un moment o especial alrededor de la mesa donde disfrutamos de esas charlas que se vuelven intensas e interesantes. La mesa actuará como el punto central de su comedor y condiciona la decoración de todo el espacio. Es aquí donde tenemos que detenernos a decidir sobre su material, su forma, tamaño y estilo. Si busca un encanto rústico, opte por los cálidos mesones de madera con patas gruesas y robustos tableros. No olvide que para vestir estas mesas pueden combinarse con manteles o caminos de mesa de una amplia gama de colores además de floreros o centros de mesa.
Para un estilo más moderno y sobrio se puede optar por vidrio o por que no, mármol. En estos casos el diseño no sólo repara en el tablero sino que además sus patas marcan la tendencia. Puede ser un pie de madera, hierro o diseños combinados. No olvide que el vidrio al permitir la transparencia le da paso al protagonismo de la base que en algunos casos se impone con sus formas y colores. El tamaño de la mesa debe ser proporcional al ambiente en que se va a lucir y darle espacio suficiente para circulaciones circundantes como también un espacio cómodo para ubicar sillas o sillones a su alrededor. Una mesa rectangular clásica es siempre una buena opción por su forma y funcionalidad. Las líneas rectas y limpias ayudan a dar forma y orden a la habitación. Las mesas redondas son las preferidas de los comedores pequeños ya que siempre se puede agregar un comensal más de lo previsto y proporcionan más intimidad.
Las mesas ovaladas o cuadradas generan ambientes especiales cargados de personalidad y determinación y son una excelente alternativa en ambientes amplios. No olvide que las flores visten, adornan y perfuman naturalmente. Suman color al igual que las frutas y los centros de mesa. Los caminos de mesa pueden aportar además de color, texturas contrastantes que combinen con los distintos materiales del conjunto. No se olvide que los candelabros, fanales o una simple vela central estimulan el diálogo y la intimidad y lucen elegantes y decorativos. Disfrute y no deje nunca de sumar amigos a su mesa.








