Un lugar Garbage City, Manshiyat Naser

La ciudad de la basura

La ciudad de la basura

Estructuras decrépitas, casas llenas de basura y cúmulos de desperdicios en cada esquina son una escena normal en Manshiyat Naser, la ciudad de la basura.

A primera vista, parece un conjunto de ruinas, una ciudad aplastada bajo los desechos. Manshiyat Naser es un barrio de El Cairo, Egipto, que cubre alrededor de 5,54 kilómetros cuadrados y se ubica en las colinas de Mokattam. Tiene una economía que depende de la recolección y reciclaje de basura. Poblado por una comunidad de trabajadores llamada Zabbaleen, que recolecta, reutiliza o revende la basura de El Cairo.

Las condiciones de vida son muy duras para todos sus habitantes, no hay electricidad, ni suministro continuo de agua potable ni sistema de cloacas, el olor es nauseabundo y las calles desbordan de aguas servidas.

La ciudad de la basura

Las personas viven en la basura, los niños se arrastran en ella, la gente respira la quema de desechos y los ancianos hurgan en las bolsas continuamente.

Desde la década de 1950, los Zabbaleen han estado recorriendo la ciudad de El Cairo para recolectar desechos de las calles y hogares en carretas, burros o camionetas. Después de llevar los desechos a su asentamiento en Muqattam Village, los clasifican y transforman en productos útiles como acolchados, alfombras, papel, alimentos para ganado, compost, productos plásticos reciclados, etc.

Los Zabbaleen recolectan alrededor del 60 por ciento del total de los desechos sólidos generados en El Cairo y reciclan hasta el 80 por ciento de los desechos recolectados, porcentajes muchos más alto que las eficiencias de reciclaje observadas en el mundo occidental. En las últimas décadas, los Zabbaleen han refinado sus métodos de recolección y clasificación, han construido sus propias máquinas de mano de obra y han creado un sistema en el que trabajan todos los hombres, niños y mujeres.

La ciudad de la basura

La ciudad de la basura es un gran ejemplo de lo que sucede cuando los gobiernos no están presentes y el espacio es ocupado por la gente. Aunque todavía es muy informal y desordenado, el vecindario ha desarrollado su propia manera de lidiar con el desperdicio, la falta de electricidad, de saneamiento y de educación, ocupándose desde la financiación hasta el mantenimiento. Ellos cuidan de su propia infraestructura y servicios.

La ciudad es un mosaico de micro economías y pequeñas empresas. Ya sea para la construcción de una nueva casa o habitación, el reciclaje se considera el punto focal de cualquier decisión de diseño. Si bien las viviendas típicas están diseñadas tradicionalmente para eliminar y rechazar su basura, las casas en Garbage City se mantienen abiertas para administrar un flujo constante de residuos. Ya sea público o privado, todas los espacios están diseñados para mejorar las operaciones de reciclaje.

En el conjunto de viviendas una regla simple es reconocible, las plantas bajas están reservadas para el reciclaje, mientras que las plantas y superiores se mantienen para espacio habitable y de acumulación de basura. En algunos casos, pequeñas granjas de animales se colocan en los pisos superiores y los techos se usan como espacios para generadores de biogás.

La ciudad de la basura

La Ciudad de la basura no tiene la gloria del pasado de Egipto y de sus monumentos y muestra una cara que a nadie le importa ver, pero eso está muy presente, no sólo en El Cairo, sino en muchas otras partes del mundo.

Este artículo se publicó en la edición 48 de Vivir Urbano. Leer la edición completa