Soluciones Sistema estructural

Tensegridad

Tensegridad

La palabra tensegridad, originalmente un acrónimo de integridad tensional fue acuñada por el famoso arquitecto Buckminster Fuller, en la década de 1960.

Es un principio estructural, donde dos fuerzas opuestas, tracción y compresión, aportan un equilibrio estable y cuando interactúan entre sí, una da sentido a la otra, y una no existe sin la otra.

Una estructura tensegrítica es aquella formada por elementos comprimidos, aislados entre sí, que se encuentran dentro de una red tensada continua. Los elementos comprimidos (generalmente barras) no se tocan entre ellos permitiendo cierta flexibilidad o movimiento y están unidos únicamente por medio de componentes traccionados (habitualmente cables o membranas). Éstos delimitan espacialmente el sistema, consiguiendo que el conjunto se encuentre en un estado de autotensión y autoequilibrio estable.

Tensegridad

La presencia de tensión es lo que confiere estabilidad a la estructura.

El pretensado y la precarga tensional, debido a la estabilidad mecánica, les permiten estar siempre en tensión, preservando la integridad de la estructura. Ningún componente estructural experimenta momento de flexión y los esfuerzos de corte son prácticamente inexistentes.

Estos factores hacen que los elementos del sistema estén altamente optimizados para la carga, lo que da como resultado secciones transversales delgadas pero eficientes.

Tensegridad

Las aplicaciones de las estructuras de tensegridad se emplean tanto en ingeniería como arquitectura y se han utilizado en una variedad de proyectos, desde edificios, puentes, torres, techos de estadios hasta estructuras temporales.

Este tipo de estructuras permite una gran flexibilidad en el diseño, ya que los elementos pueden ser ajustados y reorganizados sin afectar la estabilidad general de la estructura.

Una estructura de tensegridad puede combinarse con otras similares para formar un sistema más extenso.

Esta silla se sostiene por el principio de tensegridad. Las cadenas no están soldadas y la estabilidad se logra por un equilibrio de fuerzas independientemente del peso que soporte.
Esta silla se sostiene por el principio de tensegridad. Las cadenas no están soldadas y la estabilidad se logra por un equilibrio de fuerzas independientemente del peso que soporte.

Las unidades de tensegridad individuales pueden interrumpirse o combinarse sin comprometer la integridad general del sistema.

Un ejemplo de arquitectura tensegrítica es el pabellón de la Serpentine Gallery en Londres, diseñado por Toyo Ito en 2002.

Este artículo se publicó en la edición 74 de Vivir Urbano. Leer la edición completa