Los seres humanos construimos y diseñamos edificios en base a nuestras necesidades pero, de cierta manera, esos edificios también nos “construyen” y moldean.
Investigaciones recientes en neurociencia cognitiva han demostrado que nuestras experiencias con entorno construido son fundamentales para nuestro bienestar. Las edificaciones y el paisaje juegan un papel crucial en nuestras experiencias, nuestros recuerdos y nuestras propias identidades.
Las neurociencias cognitivas son un campo más específico que se orienta a comprender cómo conocemos el mundo (Álvarez, 2006), estas pueden ser la clave para el fortalecimiento del diseño, aplicados a generar experiencias dentro de los espacios habitables.
La “cognición incorporada” es un concepto que enfatiza el papel que juega el entorno en el desarrollo de procesos cognitivos. Sostiene que estos procesos se desarrollan cuando existe un sistema estrechamente acoplado con su entorno. Este acoplamiento entre persona y entorno influye en la formación de las capacidades cognitivas en el desarrollo de cada persona.
Según la crítica de arquitectura Sarah Williams Goldhagen, “no podemos retener recuerdos a largo plazo sin recordar algo del lugar en el que ocurrieron”. La memoria episódica incluye información espacial y perceptiva e incorpora elementos acerca del espacio, el entorno y el contexto en el que ocurrió el evento, entre ellos, aspecto, forma, color y el significado. La memoria episódica está ligada a una referencia temporo – espacial que se refiere a ese recuerdo tanto en tiempo como en espacio.
“Los espacios y los cuerpos que habitamos determinan la forma en que pensamos. Si los recuerdos constituyen nuestras identidades, entonces los entornos que habitamos dan forma a lo que somos,” dice Williams Goldhagen.
La experiencia de un entorno construido nunca es neutral. Los arquitectos entienden la importancia de elementos como la luz natural, las relaciones con el exterior y su influencia sobre la conducta.
Se necesita cambiar la forma en que se ve el entorno construido, mirarlo como una entidad interrelacionada e integrada. Lo se ve afuera es tan importante como lo que se ve dentro de un edificio, y tiene un efecto tan profundo sobre nosotros como sobre la naturaleza.



