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Contaminación visual

Contaminación visual

La contaminación visual es uno de los principales problemas a los que están expuestas las personas en casi todas partes del mundo. Esto se da cuando existe una sobreinformación de elementos que interfieren en la estética del paisaje, los cuales nuestro cerebro absorbe, pero que no logra procesar de manera correcta.

La introducción en el paisaje urbano de determinados elementos que, por su forma, volumen, naturaleza, distribución espacial, material o color, alteran visualmente la estética del entorno hasta el punto de resultar discordantes, hostiles o faltos de armonía.

Estos elementos transforman la fisonomía del paisaje de forma invasiva, provoca un impacto visual negativo en el observador y los convierte en agentes contaminantes. Hace algunos años atrás, publicamos una nota referida a la contaminación visual en la ciudad enfocándonos en ese momento, en el cableado que cruza todo el espacio aéreo del centro sanluiseño. Nada se hace aún al respecto, pero a decir verdad no es la única manera de afectar negativamente el paisaje y le vamos agregando cada vez más detalles al “atropello” visual al que nos vemos sometidos diariamente. La publicidad exterior afecta el entorno, es el agente más notorio por su efecto inmediato en la población, creando una sobre-estimulación en el ser humano mediante la información indiscriminada, y los múltiples mensajes que invaden la mirada. Esta situación no sólo atenta contra la belleza del espacio público, sino también sobre la lectura poco clara que tienen los individuos del mismo, dificultando la identificación del habitante con su paisaje El espacio público se encuentra desvirtuado e invadido por postes, carteles, y la hasta la vegetación puede verse destruida. Este panorama es terriblemente agresivo para el hombre común, por lo que podemos imaginar cuánto lo es para un discapacitado, niño o anciano, ya que este grupo de individuos se podría considerar que pueden tener un mayor nivel de influencia por sus condiciones.

Contaminación visual

Los principales problemas que puede padecer una persona sujeta a contaminación visual son: stress, dolor de cabeza, mareos, ansiedad. También se puede indicar otros daños, como: distracciones peligrosas, especialmente al volante, problemas de atención, disminución de la eficiencia laboral, mal humor, trastornos de agresividad.

La publicidad exterior ha venido acrecentándose de manera paulatina y no se pude negar que les un medio generador de riqueza.

Exactamente cada dos años, la cartelería política, se transforma en otra arbitrariedad; de forma invasiva ocupan lugares que perturban y modifican el entorno, lo intervienen de tal manera que pasan a veces a ser un obstáculo, una barrera grotesca por su localización y tamaño. Al igual que los carteles publictarios, los colores, tamaño y luces provocan distracciones a las personas, degradación de las percepciones procedentes del entorno y deteriora la calidad del paisaje. Seguramente hay legislación al respecto. Solo hay que hacerla cumplir.

Contaminación visual

Este artículo se publicó en la edición 77 de Vivir Urbano. Leer la edición completa