Una mirada Economía circular urbana

Beneficio para todos

Beneficio para todos

Es un proceso de reutilización de objetos que busca modificar la forma de producción y consumo de tal manera que los desperdicios y residuos puedan ser utilizados como recursos para reingresar al sistema productivo, otorgándoles nuevos usos, nuevas formas y materiales.

En el país, según la página oficial de la Nación Argentina, se genera un promedio de 45.000 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, que equivale a una tonelada de basura cada dos segundos.

Los rellenos sanitarios utilizados en centros urbanos para la disposición de los residuos domiciliarios son grandes fuentes de gases de efecto invernadero (GEI), principalmente metano, un gas 21 veces más reactivo que el CO2 en relación al cambio climático. Por esto, la Nación propone el Plan GIRSU para gobiernos locales proveyendo maquinarias para el cierre de basurales y la construcción de centros de separación de residuos, asistencia técnica y concientización para la inclusión social. También el programa Modelos de negocios sostenibles para la producción de biogás a partir de residuos sólidos urbanos orgánicos, que permitan reducir el impacto ambiental y generar energías renovables, y el Sistema de Información para la Economía Circular (SIEC) que permite acceder a la oferta de Residuos No Peligrosos Valorizados generados en el país.

La economía circular urbana representa un nuevo paradigma para el desarrollo urbano sostenible y sustentable, pero no reemplaza las actuales organizaciones, sino que los gobiernos las integran. A medida que más ciudades se comprometen a adoptar esta nueva perspectiva de gestión municipal, estamos más cerca de construir un futuro donde las ciudades sean no solo lugares de prosperidad económica, sino también ejemplos de resiliencia ambiental y equidad social.

Apunta a reducir los costos de gestión de residuos promoviendo la reutilización, reciclaje y regeneración de recursos, que incluye la disminución de los gastos en vertederos y la gestión de desechos. Reduce las tasas de tratamiento de residuos y genera y diversifica nuevas fuentes laborales, mayor concientización del cambio climático y nuevos emprendimientos. Crea procesos comunitarios colaborativos con apoyo del Estado sin diferenciación social ni económica y promueve que los productos sean más accesibles y asequibles.

La economía circular urbana es un aporte a un nuevo modelo de vida. Si se gestiona bien y con una transición justa, puede generar una variedad de beneficios en todos los indicadores ambientales, sociales y económicos.

Este artículo se publicó en la edición 80 de Vivir Urbano. Leer la edición completa