“Por razones familiares, mi infancia y adolescencia transcurrieron en distintas ciudades: Zapala, Neuquén, Posadas y San Luis. Estas experiencias y el ambiente familiar, hicieron de mí un espíritu libre, amante de la vida sencilla y un observador siempre sorprendido por la naturaleza que plasmaba en el papel, alentado por mis padres.”
En cada pìntura, con un fuerte sentido narrativo se representan distintos y entrañables paisajes.
“Nunca dejaron de atraerme los cambiantes colores de la vegetación y del cielo, los contrastes naturales de luces y sombras, entonces bastaba sólo con tomar mis lápices y dibujar.”

Naturaleza solitaria, serena, apacible, de belleza armónica que invita a ser conocida. Escenarios reconocibles refuerzan este concepto.
El autor se desentiende de la línea, en un dibujo casi sin marcar predominando claramente el color, con una pincelada exquisitamente libre que vuelve abocetados los distintos elementos, prevaleciendo el volumen y la perspectiva. Siempre aparecen los esbozos de una disposición marcada por la línea del suelo sobre la que se encuentran las formas protagonistas.
Los contornos de las figuras se diluyen y se difuminan con el fondo creando una grata sensación de movimiento. El foco de luz parece emerger del fondo de las pinturas, desde donde ilumina las formas predominantes, dando al cuadro un aspecto profundo.

La luz cenital, a veces uniforme y a veces con claroscuros, limpia y cristalina, acentúa la sensación de inmaterialidad, lo mismo ocurre con los colores de tonos claros, predominando los ocres, los verdes y los colores de la tierra pero, sin embargo, la sensación que transmiten en su conjunto es de desasosiego y desamparo.
“Mi profesión de arquitecto hizo posible que aplicara los conocimientos adquiridos y viera concretado el sueño de mis propios proyectos. En la pintura en acuarelas, soy autodidacta. Mi obra está profundamente enraizada en el paisaje.
Fotografías o croquis de mis viajes son la base del boceto preliminar y, a medida que avanzo en el trabajo, voy descubriendo la alquimia que resulta de la combinación del papel, los pinceles, el color y el agua.”

Estas pinturas no narran historia, son una imagen instantánea de la realidad, en un tiempo, un lugar y una vivencia.





