Ya Juhani Pallasmaa, quien entiende el espacio desde el cuerpo y los sentidos, y la mirada científica y contemporánea de la Arq. Vanina Salinas, quien promueve el diseño basado en datos y bienestar, se refieren a esta temática de forma apasionada e interesante.
“En un mundo donde los espacios influyen profundamente en nuestras emociones, comportamiento y bienestar”, explica Vanina Salinas, repensar el diseño desde una perspectiva humana y científica es una necesidad para nuestra salud física, mental y emocional.
A partir de estas consideraciones, presentamos la intervención del salón de usos múltiples de la Asociación Civil Diversamente Posibles, una ONG argentina, dedicada a promover la inclusión, recreación y deporte para personas con discapacidad.

Desde la Diplomatura en Neuroarquitectura, dirigida por la Arq. Vanina Salinas, hemos participado con ideas en la intervención de este nuevo edificio, aportando diseños que favorecen la creatividad, la concentración y el equilibrio emocional.
La zonificación fomenta la interacción social, la autonomía y la seguridad, creando un entorno adaptable y estimulante. Mientras que la luz natural, vegetación, elementos biofílicos y vistas responde a estudios de Kaplan & Kaplan y Ulrich, que destacan la influencia de la naturaleza en la regulación emocional. La circulación accesible, la señalética y la previsibilidad espacial optimizan la autonomía.
El diseño contribuye al bienestar físico emocional mediante zonas de calma, socialización controlada y ambientes multisensoriales que fomentan la autorregulación, reducen la ansiedad y promueven la creatividad.

La accesibilidad universal y cognitiva, la zonificación y el control multisensorial aseguran un entorno adaptado a las capacidades y necesidades de cada usuario, generando un ámbito de pertenencia, integración y equidad.






