Soluciones Durmientes reciclados

Sobre rieles

Sobre rieles

En nuestro país se producen alrededor de 45.000 toneladas diarias de residuos sólidos urbanos, casi una tonelada de basura cada dos segundos. Si pudiéramos reingresar esos residuos al sistema productivo estaríamos hablando de economía circular, que es el único camino que tenemos hacia un mundo más sostenible.

Recientemente Trenes Argentinos Cargas (TAC), en el marco del programa Compras Públicas Sustentables (CPS), ha otorgado a la empresa RFG la licitación para la fabricación de durmientes de plástico reciclado con un presupuesto de mil millones de pesos. Esta adjudicación tiene un impacto relevante tanto en lo económico como en lo social y ambiental. En el año 2020 se dictó la norma IRAM 1610 para certificar durmientes de materiales sintéticos, otorgándole el marco legal para la convocatoria.

La empresa adjudicataria, RFG, una empresa cordobesa que viene trabajando en nuevas formas de producción desde la reutilización. Actualmente prestan un servicio integral a la industria donde ayudan a identificar los residuos que generan, a reducir y clasificarlos para ser reinsertados en otros procesos productivos.

Sobre rieles

La empresa tiene un claro perfil ambientalista y parece haber sido la mejor opción para la producción de los durmientes sintéticos.

Se estima que en los próximos 3 años se reacondicionen 20 mil km de vías férreas con la utilización de 100 mil durmientes sintéticos y se utilicen 12 mil toneladas de plástico de difícil reciclado, lo que equivale a 27.600 árboles no talados.

El durmiente de madera dura como máximo 15 años y se necesitaría del quebracho colorado, una especie que hoy está protegida y que tarda hasta 80 años en regenerarse, mientras un durmiente de plástico tiene una vida util de 50 años.

Sobre rieles

Es relevante que una vez cumplida la vida útil del durmiente, el plástico se puede volver a incorporar en el proceso de fabricación de uno nuevo. Y además de las virtudes que hemos mencionado no podemos obviar la creación de más de 100 puestos de trabajo y otros 160 de manera indirecta (a través de cooperativas).

A pesar que son más caros, ofrecen muchas otras ventajas frente a las piezas tradicionales: no se queman, no se pudren y no los atacan los insectos. Las unidades se fabricarán para que funcionen en las tres trochas: angosta, para la línea Belgrano; media, para el Urquiza, y ancha para el San Martín, y contarán con variantes para vía corrida, durmientes especiales utilizados en puentes y para trayectos con herrajes de cambio.

El proceso de fabricación fue investigación y desarrrollo de la propia empresa y consiste en calentar el material para lograr homogeneidad entre los distintos tipos de plástico, luego la incorporación de aditivos para finalizar en un sistema de moldeo que le otorga la forma final.

Mundialmente la gestión de los residuos plásticos representa un desafío ecológico importante por que se generan en gran cantidad y es poco lo que se reutiliza. Sin duda decisiones como éstas son las que necesitamos para combatir las fuentes de gases de efecto invernadero (GEI), principalmente metano, un gas 21 veces más reactivo que el CO2. Continuar desarrollando normativas ambientales, campañas de educación y concientización, como así también incentivar el trabajo de las cooperativas de recicladores y como en este caso, tender a la generación de negocios sostenibles.

Este artículo se publicó en la edición 73 de Vivir Urbano. Leer la edición completa